Estilos de vida

¿Cómo impactan la espiritualidad y la religión en la salud cardiovascular?

La doctora Pamela Feliz, cardióloga internista y psicocardóloga, aseguró que la religión y la espiritualidad pueden influir positivamente en la prevención de enfermedades cardiovasculares.

De acuerdo con la especialista, diversos estudios científicos han demostrado que las personas que practican actividades religiosas o espirituales al menos una vez por semana tienen hasta un 33% menos de riesgo de mortalidad por enfermedades del corazón.

Según la doctora Feliz, esta relación se debe a varios factores biológicos y conductuales. “La espiritualidad y la religión modulan el sistema hormonal, el sistema inmunológico e incluso el sistema nervioso autónomo, que regula la frecuencia cardíaca y la presión arterial”, explicó.

Dijo además que quienes practican estas actividades tienden a tener un estilo de vida más saludable, alejándose de hábitos nocivos como el consumo de alcohol y tabaco.

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Señaló que uno de los mecanismos fisiológicos más relevantes es la reducción del estrés. “Cuando una persona encuentra paz a través de la espiritualidad, disminuyen sus niveles de cortisol, lo que ayuda a controlar la presión arterial y la frecuencia cardíaca”, puntualizó Feliz. Esta paz interior también puede traducirse en una mejora de los hábitos alimenticios, el control del peso y una menor incidencia de arritmias cardíacas.

Prácticas complementarias para salud cardiovascular

Durante una entrevista en el programa Más Que Noticias, que se transmite de lunes a viernes a las 8:00 pm por CDN, la doctora también se refirió a las prácticas complementarias como el yoga y el mindfulness, que pueden integrarse a la vida cotidiana para mejorar la salud cardiovascular. “Estas técnicas no solo reducen el estrés, sino que también fomentan la autorreflexión y la conexión emocional, lo cual es beneficioso para el corazón”, agregó.

Sin embargo, Feliz aclaró que la coherencia entre la práctica espiritual y el estilo de vida es fundamental. “No basta con asistir a un servicio religioso si luego se mantienen actitudes negativas o estresantes. La espiritualidad debe reflejarse en la vida diaria para que tenga un impacto real en la salud”, afirmó.

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