A diario, estamos expuestos a altos niveles de ruido, desde la música a todo volumen hasta el de labores en las ciudades, como una construcción o el ruido del tráfico. Pero, ¿puede este ruido constante afectar nuestro corazón?
Según explicó la cardióloga, internista y psicocardióloga Pamela Félix, sí hay un impacto de la contaminación acústica en la salud cardiovascular.
Durante una entrevista en el programa Más Que Noticias, que se transmite de lunes a viernes a las 8:00 de la noche por CDN, la especialista abordó este tema que afecta a muchas personas sin que se den cuenta.
Félix explicó que la contaminación acústica se ha convertido en un factor de riesgo cardiovascular tan relevante como la hipertensión arterial, la obesidad o la diabetes. Un estudio realizado en 2018 en New Jersey con 16,000 personas reveló que el 5% de los participantes que fueron sometidos a altos niveles de ruido fueron hospitalizados por infarto agudo al miocardio.
En particular, aquellos que vivían cerca de autopistas o zonas con tráfico intenso presentaron mayor riesgo que quienes residían en áreas más tranquilas.
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¿Cómo afecta exactamente el ruido a nuestro corazón?
Félix detalló que la exposición prolongada a niveles elevados de ruido provoca un aumento en la producción de hormonas del estrés, como la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol. Estas hormonas pueden elevar la presión arterial y alterar el ritmo cardíaco, lo que contribuye al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Incluso, el ruido sostenido en bajas intensidades puede generar inflamación crónica y la formación de aterosclerosis, es decir, la acumulación de placas de grasa en las arterias, aumentando el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.
¿Hay regulaciones?
La legislación también juega un papel importante en el control del ruido. La Ley 64-00 de Medio Ambiente y Recursos Naturales establece un reglamento para regular los niveles de ruido permitidos en diferentes entornos. Según esta normativa, la exposición a más de 70 decibeles ya representa un riesgo para la salud. Sin embargo, en muchas localidades del país, los ciudadanos están expuestos a niveles que superan los 80 decibeles de manera constante, lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardíacas.
Para aquellos que trabajan en ambientes ruidosos, como colmaderos o empleados de industrias con altos niveles de ruido, la doctora Félix recomienda realizar chequeos cardiológicos regulares para evaluar su estado de salud. Asimismo, sugiere buscar momentos de silencio y descanso, así como evitar la exposición prolongada a altos niveles de ruido.
Finalmente, durante la entrevista se reflexionó que la contaminación acústica es un problema serio que no solo afecta nuestra audición, sino también nuestro corazón. Ser conscientes del ruido al que estamos expuestos y tomar medidas preventivas puede marcar la diferencia en nuestra salud cardiovascular a largo plazo.