El Gobierno inaugura este domingo el túnel de la Plaza de la Bandera, una obra vial diseñada para reducir los tapones en una de las intersecciones más complejas del Gran Santo Domingo.
La infraestructura forma parte de una solución vial integral que busca ordenar el tránsito en el entorno de la avenida Gregorio Luperón, la avenida 27 de Febrero, Isabel Aguiar, Pintura y la autopista 6 de Noviembre.
El presidente Luis Abinader había anunciado que la obra sería entregada este fin de semana, junto con otros componentes del proyecto vial en la zona.
Qué cambiará para los conductores
El túnel permitirá que parte del flujo vehicular atraviese el entorno de la Plaza de la Bandera sin detenerse en la intersección principal, reduciendo los cruces conflictivos y mejorando la continuidad del tránsito.
De acuerdo con reportes sobre la obra, las autoridades estiman que la infraestructura tendrá capacidad para movilizar miles de vehículos por hora, lo que podría impactar especialmente a quienes circulan desde y hacia Santo Domingo Oeste, el Distrito Nacional y la salida hacia la autopista 6 de Noviembre.
La obra también se complementa con el desnivel de Pintura, lo que convierte el proyecto en una intervención de mayor alcance para reorganizar la movilidad del oeste de la capital.
Primeros días serán decisivos
Aunque la inauguración marca la entrega formal de la obra, el impacto real sobre los tapones se observará durante los primeros días de operación, especialmente en horas pico.
Conductores, residentes y comerciantes del entorno estarán atentos a los cambios en rutas, señalización, accesos y tiempos de desplazamiento.
El túnel de la Plaza de la Bandera representa una de las apuestas de infraestructura vial más importantes del Gobierno en el Gran Santo Domingo. Su reto inmediato será demostrar si logra aliviar de forma sostenida uno de los puntos históricamente más congestionados de la ciudad.