Santo Domingo, RD.- Hoy, 5 de diciembre, se conmemora el aniversario de la muerte de, una de las figuras más emblemáticas de la historia contemporánea. Mandela, quien falleció en 2013 a los 95 años, dejó un legado imborrable en la lucha contra el apartheid, la discriminación racial y la pobreza en Sudáfrica y en el mundo entero.
Mandela nació el 18 de julio de 1918 en el pequeño pueblo de Mvezo, en la provincia del Cabo Oriental. Proveniente de la comunidad xhosa y de una familia vinculada a la realeza local, su infancia fue marcada por los desafíos de un país en plena segregación racial. A lo largo de su vida, se destacó como abogado, activista político, filántropo y líder del Congreso Nacional Africano (CNA). Su lucha incansable por la justicia social y los derechos humanos lo llevó a ser una figura respetada a nivel internacional.
En 1962, Mandela fue arrestado tras ser acusado de conspiración para derrocar al gobierno sudafricano, lo que lo llevó a pasar 27 años en prisión, gran parte de ellos en la isla Robben. Su encarcelamiento, que se convirtió en un símbolo de resistencia global, dio lugar a un movimiento internacional de solidaridad que presionó por su liberación.
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Arresto de Mandela
Finalmente, en 1990, Mandela lo liberaron y poco después inició un proceso de negociaciones con el presidente Frederik de Klerk para poner fin al apartheid. En 1994, Sudáfrica celebró sus primeras elecciones multirraciales, y Mandela, elegido presidente, se convirtió en el primer mandatario de raza negra del país. Durante su gobierno, promovió la reconciliación nacional, la igualdad de derechos y la creación de una nueva constitución que sentó las bases de la democracia sudafricana.
A pesar de las críticas y controversias a lo largo de su carrera, Mandela lo galardonaron con numerosos premios internacionales, incluyendo el Premio Nobel de la Paz, que reconoció su lucha por la libertad y su enfoque pacífico en la resolución de conflictos.
Tras su retiro de la política, Mandela dedicó su vida a obras benéficas. También a la lucha contra el VIH/sida a través de su Fundación Mandela. En Sudáfrica, lo reconocen como el venerado como el «Padre de la Nación». También se conoce por su nombre tradicional, Madiba, o como «Tata» (padre), símbolo de esperanza y unidad para su pueblo.