Santo Domingo, República Dominicana. – Luego del rechazo expresado por representantes de los sectores empresarial e industrial a las modificaciones introducidas por el Senado a la Ley de Residuos Sólidos, diputados se mostraron abiertos a revisar con mayor detenimiento la iniciativa antes de su aprobación definitiva.
Los cambios aumentan de manera significativa los aportes que deberán realizar las grandes empresas para financiar la gestión de desechos, con contribuciones que alcanzarían hasta los tres millones de pesos anuales.
La controvertida Ley de Residuos Sólidos ha vuelto a colocarse en el centro del debate tras las modificaciones aprobadas de urgencia por el Senado de la República.
Cambios
Los cambios se concentran en el artículo 36 de la legislación, que redefine la escala de aportes que deberán realizar. Esto las empresas al fideicomiso creado para apoyar la gestión integral de los residuos sólidos en el país. La propuesta establece contribuciones diferenciadas de acuerdo con el nivel de ingresos de cada empresa.
Por ejemplo, aquellas con ingresos superiores a los dos mil millones de pesos, que actualmente aportan 675 mil pesos anuales, pasarían a contribuir con tres millones de pesos.
Las empresas con ingresos entre mil y dos mil millones de pesos aportarían un millón 750 mil pesos al año. Mientras que las que registren ingresos entre 700 y mil millones tendrían una contribución de 700 mil pesos. Y así sucesivamente, conforme a la escala establecida en la iniciativa.
Algunos legisladores de la Cámara de Diputados, órgano que tendrá ahora la responsabilidad de estudiar la pieza, favorecen una discusión más amplia del proyecto
Esta contribución especial estaría destinada al financiamiento de proyectos vinculados a la gestión integral de residuos sólidos, incluyendo estaciones, rellenos sanitarios, y gastos operativos. La modificación aprobada también amplía el periodo. Amplía de 60 días a seis meses el plazo para la entrada en vigencia de la prohibición de importar y comercializar cubiertos plásticos. Además, productos de foam que no cuenten con certificación de biodegradabilidad.