Rehabilitarse en la cárcel no garantiza una exitosa reinserción en el mundo laboral. Así lo denunciaron hombres y mujeres que salieron de prisión y narraron a CDN la cruda realidad de buscar empleo con una ficha de antecedentes penales, al ser entrevistados en la tercera entrega de la serie de reportajes: “La vida después de la cárcel: las dos caras de la reinserción social”.
Este viernes, jueces, fiscales, abogados, psicólogos, religiosos, el director de Prisiones, el defensor del pueblo y un exministro de Trabajo debaten cuáles iniciativas podrían implementarse para evitar que los exreclusos permanezcan marginados de la sociedad y del trabajo formal.
La vida después de la cárcel: propuestas para evitar la reincidencia
En las dos primeras entregas, se evidenció cómo hombres y mujeres que ingresaron a prisión tras cometer delitos hoy salen decididos a reinsertarse y aportar a la sociedad. También se reveló que el Poder Judicial admitió a CDN no contar con estadísticas precisas sobre cuántas personas cumplen libertad condicional, medio libre o penas suspendidas.
Asimismo, se documentó cómo, en muchos casos, la comunidad y el empresariado rechazan a quienes han tenido conflictos con la ley. En esta tercera y última entrega, funcionarios públicos, actores del sistema de justicia, la sociedad civil y un exministro de Trabajo exponen propuestas para enfrentar esta problemática.
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El artículo 40 de la Constitución dominicana establece que las penas privativas de libertad deben estar orientadas a la reinserción social. Sin embargo, la experiencia demuestra que la marca del encarcelamiento continúa siendo altamente estigmatizante, incluso para quienes muestran arrepentimiento y cambios reales de conducta.
Rafael Báez, exjuez de Ejecución de la Pena, advierte que ese rechazo social puede empujar a las personas a reincidir.
“Ese rechazo puede conducir a volver al mundo de la delincuencia y entrar en un círculo peligroso de libertad, cárcel y tribunales del que no se sale. Lo que se procura es evitar la reincidencia”, afirmó.
Casas de acogida y acompañamiento postpenitenciario
El director de Prisiones, Roberto Santana, sostuvo que el sistema debe trabajar desde un enfoque humano y responsable.
“En las leyes de nuestro país no hay pena de muerte; por tanto, hay que trabajar con esa persona misericordiosamente, responsablemente, aunque haya hecho un daño grave, porque no hay otra opción”, expresó.
Desde la Pastoral Penitenciaria se propone la creación de casas de acogida como un programa postpenitenciario para evitar la reincidencia.
Fray Wagner Lara, director de la Pastoral Penitenciaria de la Arquidiócesis de Santo Domingo, explicó que estas casas contarían con psicólogos, orientadores sociales, médicos y espacios de alojamiento temporal para quienes no tengan a dónde ir, hasta lograr su reintegración laboral y social.
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Emprender por falta de oportunidades laborales
Uno de los principales obstáculos que enfrentan los exprivados de libertad es la negativa del sector empresarial a ofrecerles empleo formal, lo que obliga a muchos a emprender por cuenta propia.
Dianira Cavero, beneficiada con libertad condicional, relató su experiencia:
“Emprendí, tengo mi negocio, tengo una casa, un techo que es mío. Cuando salí de la cárcel solo tenía una mochilita con 3,500 pesos y hasta los perdí ese mismo día. Me estaba volviendo loca”.
Sin embargo, no todos corren con la misma suerte.
Propuestas del Estado para incentivar la contratación
Ante este panorama, el exministro de Trabajo Winston Santos planteó que el Estado debe asumir un rol activo, promoviendo la contratación de exreclusos mediante incentivos económicos.
Recordó programas de empleo juvenil en los que el Gobierno cubría el salario durante varios meses, permitiendo que las empresas evaluaran el desempeño del trabajador.
“En el 90 % de los casos la persona se quedaba trabajando”, aseguró.
Por su parte, el defensor del pueblo, Pablo Ulloa, señaló que el país ya cuenta con herramientas como el Sistema Nacional de Intermediación de Empleo del Ministerio de Trabajo. También con los programas de colocación laboral del Infotep. Sin embargo, enfatizó que la Dirección de Prisiones debe fortalecer alianzas institucionales para que estos mecanismos impacten realmente a la población penitenciaria.
Sensibilización empresarial y límites de la reinserción
La presidenta de la Asociación Dominicana de Profesionales de la Psicología, Abril Arias, subrayó la necesidad de procesos de psicoeducación dirigidos tanto a empleadores como a equipos de trabajo, explicando las causas del proceso penal y la reestructuración cognitiva que ha vivido la persona rehabilitada.
Otros actores plantean medidas más estrictas. Víctor Morales, coordinador de la Defensa Pública, considera que la discriminación laboral por antecedentes penales debería ser sancionada administrativamente y que incluso se establezcan cuotas obligatorias de contratación en empresas y en el propio Estado.
No obstante, la fiscal titular del Distrito Nacional, Rosalba Ramos, advirtió que las segundas oportunidades deben evaluarse según el daño causado. Asimismo, el nivel de rehabilitación del individuo, citando casos graves en los que la reincidencia ha tenido consecuencias fatales.
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¿Es posible una rehabilitación real?
Pese a las deficiencias del sistema penitenciario, los entrevistados coinciden en que la rehabilitación sí es posible.
Rafael Báez afirmó que es lograble; Rosalba Ramos coincidió; Fray Wagner Lara dijo creer firmemente en las segundas oportunidades. Mientras que Víctor Morales sostuvo que puede alcanzarse; y Miguel Ángel Holguín, beneficiado con medio libre, aseguró:
“Ya nadie me hace a mí hacer lo mal hecho”.
Estas historias demuestran que, con voluntad, acompañamiento y oportunidades reales, quienes fallaron a la sociedad pueden regresar transformados. Sin embargo, requieren del respaldo del Estado y de políticas públicas efectivas que eviten su exclusión y consoliden una verdadera reinserción social.