El psiquiatra José Miguel Gómez expone la importancia de establecer límites saludables como herramienta fundamental para el autocuidado mental. Señala que el incremento de violencia en parejas, divorcios y conflictos cotidianos está relacionado con la incapacidad de muchas personas para establecer límites adecuados.
Existen cuatro tipos de límites: externos, psicológicos, físicos y de contención. Los límites psicológicos permiten desarrollar autoconfianza y autocompasión, mientras que los límites de contención ayudan a administrar las emociones en situaciones conflictivas. El doctor enfatiza que los límites siempre deben comenzar por uno mismo, generando un efecto positivo en quienes nos rodean.
Recomendamos leer:
En el ámbito familiar, los límites son especialmente importantes. El Dr. Gómez recomienda establecer momentos específicos para discutir diferencias, evitando hacerlo en situaciones inapropiadas como durante las comidas o antes de dormir. Sugiere designar días y horarios específicos para abordar conflictos, permitiendo que las personas organicen sus ideas y comuniquen sus sentimientos de manera menos dañina.
Para aprender a establecer límites, el especialista propone la «técnica del semáforo»: cuando uno siente que va a perder el control (rojo), debe detenerse, contar hacia atrás desde 100 y respirar profundamente. También recomienda retirarse del lugar conflictivo si es necesario.
Respecto a los niños, el doctor señala que enseñarles límites desde pequeños es crucial para su desarrollo emocional y conductual. El modelo más funcional es el «autoritativo», que combina amor y afecto con reglas claras y disciplina.
Puedes leer:
El Dr. Gómez concluye que las personas que aprenden a manejar límites desarrollan mejor su corteza prefrontal, lo que les permite discernir adecuadamente, pensar antes de actuar y medir consecuencias, evitando así fracasos personales y profesionales causados por decisiones impulsivas.