Ciudadanos valoran como positivo el paquete de modificaciones del nuevo Código Penal, vigente desde agosto próximo. Consideran favorable el endurecimiento de las penas en crímenes como la violencia de género y el sicariato. Además, lo describen como un paso hacia la modernidad.
Voceros consultados dijeron que, pese a los debates que generó la pieza, era necesario actualizar un texto que llevaba 29 años sin cambios. También afirmaron que presentaba normas consideradas arcaicas.
“Yo creo que el Código Penal, además de darle una pena mayor a ese tipo de agresores, también debería intentar darle rehabilitación… tenemos un Código Penal arcaico que todavía necesita más modificaciones, pero gracias a Dios por lo menos estamos dando el primer paso”, afirmó José Méndez.
Otros ciudadanos señalaron que no solo el Código Penal requiere cambios, sino también el Código Procesal Penal, para evitar prácticas como la detención prolongada sin investigación efectiva.
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“Hay muchas cosas que tienen que arreglarlo y hay muchas cosas que tienen que dejarlo, por ejemplo, el que te meten tres meses de cohesión sin tú saber… a una prisión donde hay muchos presos, corruptos, yo que soy inocente, aquí te agarran presos para investigarte que nadie investiga”, dijo Miguel Hernández.
También hubo quienes expresaron escepticismo sobre la aplicación real de las nuevas sanciones y la igualdad en la ejecución de las penas.
“Ahora lo que falta es que se cumplan esas disposiciones y que la gente haga el tiempo en la prisión que le imponga el juez, que la justicia sea para todos”, manifestó Juan De la Cruz.
Cambios incorporados en la norma
La reforma endurece las penas para delitos vinculados a la criminalidad. Además, incorpora figuras penales como el sicariato y el feminicidio. También aumenta las sanciones por violencia sexual, incluso dentro de la pareja.
Asimismo, el texto reconoce nuevas formas de violencia, entre ellas la violencia económica. Sin embargo, sectores consultados advierten vacíos en la protección integral contra la violencia de género.
Mientras continúa el debate público, ciudadanos esperan que las modificaciones vayan acompañadas de medidas prácticas para rehabilitación, investigación efectiva y cumplimiento judicial.