Luego de varios meses de tensiones, representantes de las comunidades afectadas por el proyecto minero de Barrick Pueblo Viejo firmaron este miércoles un acuerdo definitivo para resolver los pendientes del proceso de reasentamiento asociado a la construcción de la nueva presa de colas.
El consenso, alcanzado tras largas mesas de diálogo con el Gobierno dominicano, la empresa minera y la mediación de la Iglesia Católica y el Defensor del Pueblo, garantiza no solo casas seguras, sino también escuelas, centros de salud, empleo y un entorno más justo para quienes fueron los más impactados por la expansión de la mina.
«Este no es solo un contrato. Es el inicio de una nueva vida para cientos de familias», dijo emocionado Martín Guzmán, abogado de los comunitarios.
Claves del acuerdo entre Barrick y comunitarios
Beneficios incluidos en el plan de reasentamiento:
- Vivienda digna y servicios básicos.
- Atención primaria, educación y seguridad.
- Apoyo psicosocial y generación de ingresos
- Compensación agrícola y asistencia técnica
¿Cuándo inicia el proceso de construcción?
Tras la firma del acuerdo, se activan los cronogramas de ejecución en coordinación entre el MEM, Barrick y las comunidades.
Un acuerdo millonario de inversión

Más de RD$20 mil millones de inversión respaldarán este compromiso, que contempla servicios básicos como agua potable, electricidad, instalaciones deportivas, unidades de atención médica, escuelas primarias y secundarias, y vías de acceso.
Pero no solo se trata de infraestructura: también se incluyen programas de apoyo psicológico, generación de ingresos, educación financiera y alfabetización.
Desde ya, se contempla la entrega de compensaciones justas por tierras y cultivos, y el diseño de planos de vida familiar para asegurar una transición emocional y productiva saludable.
“Estamos convencidos de que el reasentamiento debe ser un modelo de transparencia, dignidad y respeto”, afirmó el ministro Joel Santos, visiblemente satisfecho.
Entretanto, Juana Barceló, presidenta de Barrick Pueblo Viejo, reconoció que el plan se construyó “con participación constante, escuchando a quienes más necesitaban ser escuchados”.
Supervisarán avances

Por su parte, el Defensor del Pueblo, Pablo Ulloa, destacó que esto apenas comienza: «Este proceso es una transición hacia un futuro más humano. Acompañaremos cada paso».
La firma del acuerdo se acompañó por autoridades del Senado, líderes municipales y representantes comunitarios.