República Dominicana salió del mapa del hambre de la FAO al reducir la prevalencia de subalimentación por debajo del 2.5 %, el umbral internacional que Naciones Unidas utiliza para considerar superada esa condición dentro del indicador de hambre.
El anuncio fue realizado por Qu Dongyu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, durante la presentación del informe SOFI 2026, el reporte global sobre seguridad alimentaria y nutrición.
Dongyu sostuvo que la experiencia dominicana demuestra que el avance contra el hambre depende menos del tamaño del país y más del compromiso político, la coordinación institucional y la participación de agricultores y sociedad.
Qué significa salir del mapa del hambre

El reconocimiento implica que República Dominicana logró bajar la prevalencia de subalimentación por debajo de 2.5 %. Ese indicador mide la proporción de personas cuyo consumo habitual de alimentos resulta insuficiente para cubrir los requerimientos mínimos de energía alimentaria.
No significa que hayan desaparecido todos los problemas alimentarios. El país aún debe enfrentar retos vinculados al costo de una dieta saludable, desigualdades territoriales, vulnerabilidad climática, malnutrición, obesidad y acceso de hogares pobres a alimentos nutritivos.
La propia FAO mantiene un mapa mundial del hambre que permite observar los indicadores de subalimentación e inseguridad alimentaria usados para medir el avance hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2, Hambre Cero.
El Gobierno reivindica coordinación nacional
El presidente Luis Abinader afirmó que el resultado no pertenece a un gobierno, sino al país, y lo atribuyó a agricultores, mujeres rurales, trabajadores del campo, sector privado, academia, sociedad civil, instituciones públicas y cooperación internacional.
El ministro José Ignacio Paliza, presidente del CONASSAN, destacó que la reducción de la subalimentación fue impulsada desde 2020 mediante cinco pilares: disponibilidad, acceso, alimentación y nutrición, cambio climático y gestión del riesgo, y gobernanza.
En meses recientes, el Gobierno había reportado una tendencia descendente de la subalimentación, desde 8.7 % en 2019-2021 hasta 3.6 % en 2022-2024, antes de alcanzar el umbral de Hambre Cero reconocido ahora por la FAO.
La agenda pública que acompañó este avance combinó producción agropecuaria, financiamiento agrícola, titulación de tierras, compras públicas, alimentación escolar, transferencias sociales, comedores económicos y coordinación con organismos internacionales.
El nuevo reto será sostener el resultado. Salir del mapa del hambre coloca a República Dominicana en una posición favorable, pero obliga a proteger la producción nacional, mejorar la calidad nutricional de la dieta, fortalecer la agricultura familiar y blindar la seguridad alimentaria frente a sequías, huracanes, inflación y choques internacionales.