La Asociación de Artesanos de Miches (ARTEMI) encendió una alerta por lo que define como intentos de grupos externos de ocupar espacios públicos en las playas del municipio, especialmente en Playa Esmeralda.
Según ARTEMI, personas procedentes de otras zonas turísticas estarían intentando comercializar mercancías en espacios públicos y presentarse como artesanos locales, pese a no tener un vínculo verificable con la comunidad ni con el sector artesanal organizado del municipio.
La entidad sostiene que los artesanos locales trabajan de forma coordinada en espacios designados dentro de hoteles de la zona, como parte de un modelo que busca mantener el orden, cuidar la experiencia turística y evitar la improvisación comercial en las playas.
Preocupación por el orden turístico
Milcíades Mercedes (Juan), directivo de ARTEMI, afirmó que los únicos artesanos organizados de Miches son los miembros de esa asociación.
El dirigente dijo que permitir ventas ambulantes sin organización podría reproducir problemas observados en otros destinos turísticos del país, donde la presión comercial sobre visitantes ha generado quejas, conflictos por uso de espacios y deterioro de la imagen del destino.
ARTEMI planteó que el crecimiento turístico de Miches debe gestionarse con reglas claras, participación comunitaria y respeto a los espacios públicos.
“Miches es primero de los micheros”
La asociación defendió que los habitantes del municipio han esperado por años la llegada del desarrollo turístico y hotelero. Por eso reclama que las oportunidades comerciales asociadas a ese crecimiento sean aprovechadas prioritariamente por artesanos, emprendedores y trabajadores locales.
ARTEMI informó que cuenta con el respaldo de ProMiches para organizar la participación de artesanos en espacios previamente establecidos y llamó a las autoridades a preservar el orden en Playa Esmeralda.
La frase final de la organización resume el fondo del reclamo: “Miches es primero de los micheros”. El desafío ahora será equilibrar el derecho al trabajo, el uso público de las playas, la organización turística y la participación real de las comunidades locales en el nuevo polo de desarrollo.