Santo Domingo. – En la República Dominicana se registraron 4,484 embarazos en adolescentes entre las edades de 15 y 19 años en los primeros tres meses de 2024, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE). Esta cifra muestra una reducción de un 26.58% respecto al mismo trimestre de 2023, que se contabilizó 6,107 casos, sin embargo, ese año cerró con un total de 23,070 embarazos.
El programa Reporte Especial con Julissa Céspedes analizó las cifras más recientes sobre este problema social, que a pasar de que en los últimos años han mostrado una disminución, aún sigue latente, pues se trata de un desafío que pone en riesgo el bienestar y el futuro de miles de niñas.
De acuerdo con la ONE, existe un vínculo entre la pobreza y el embarazo adolescente. Las menores en situación de pobreza tienen tres veces más probabilidades de quedar embarazadas que las que viven en hogares de mayores ingresos.
La psiquiatra Katty Gómez sostuvo que la pobreza es un factor que incide directamente en el embarazo en las adolescentes, porque la menor y su familia están marginados, tienen menos accesibilidad a ciertos recursos, incluso hasta el mismo conocimiento cultural.
“Entonces, no podemos a veces pretender que si en mi familia nadie en su vida ha pisado una universidad y apenas ella que sale embarazada con 13 años, que iba a la escuela, pues la va a dejar, porque ese es el patrón familiar. Entonces esa es la parte que tenemos que romper”
Katty Gómez, Psiquiatra.
PUEDE LEER:
Incidencia en la educación
El embarazo en la adolescencia con frecuencia interrumpe la educación, son pocas las jóvenes que regresar a las aulas después de convertirse en madre.
Desde 2017 hasta marzo de 2024, la ONE ha registrado un total 204,830 embarazos en adolescentes. En tiempo promedio, cada 73 horas una adolescente queda embarazada en el país.
Para la psicóloga Angie Santana, estas estadísticas no van a descender hasta que no se haga un plan integral para evitar los embarazos. Asimismo, afirmó que la realidad social se ve afectada en todas las áreas de las niñas, niñas y adolescentes en el país.
“Dentro de esas estadísticas y esos números están adolescentes embarazadas por uniones tempranas, pero también están embarazadas porque son víctimas de violencia sexual dentro de su entorno familiar”
Angie Santana, Psicóloga.
El Registro
En 2023 se registraron 18,545 nacimientos de madres adolescentes. La distribución por edad al momento de la declaración de su criatura muestra un patrón ascendente.
| Edad-Madre | 10 años | 11 años | 12 años | 13 años | 14 años | 15 años | 16 años | 17 años | 18 años | 19 años | Total |
| Declaración | 1 | 3 | 15 | 122 | 506 | 1,192 | 2,252 | 3,525 | 4,817 | 6,112 | 18,545 |
“La adolescente no está entendiendo, no se le está explicando que, si tú me miras con deseos, si tú me tocas mis partes privadas, tú me estás ofendiendo, tú me estás violentando, tú me estás abusando. Se le está enseñando a callar, porque si tú recibes un beneficio del toque que te estoy dando, tu deber es callarte. Mientras no erradiquemos esa mentalidad, vamos a seguir viendo esta situación”
Angie Santana, Psicóloga.
Uniones maritales
El 38.7 % de las adolescentes entre 15 y 19 años en uniones maritales no usan ningún método anticonceptivo. Esta carencia se perfila como una de las principales causas de embarazos prematuros. Esta situación se agrava al considerar que la República Dominicana ostenta la tasa fecundidad en adolescente más alta de América Latina, según la ONE.
El embarazo precoz es uno de los factores que más influye en la reproducción del círculo de la pobreza, es un lastre que se suma a los elementos que forman parte de las ataduras que impiden el desarrollo de jóvenes que, a temprana edad, se convierten en padres.
Asimismo, la psicóloga Angie Santana, recomendó a la sociedad comenzar a trabajar para enseñar a las niñas y a las adolescentes a postergar lo más posible su iniciación en las relaciones sexuales.
RECOMENDAMOS LEER:
Maternidad a temprana edad
Mientras que la maternidad en edad temprana conlleva responsabilidades que a menudo limitan las oportunidades de capacitación y restringen el crecimiento personal de las menores. Esta situación no solo las hace vulnerables, sino que también puede tener repercusiones a lo largo de sus vidas.
La estadística detalla que por cada mil mujeres adolescentes entre 15 y 19 años ocurren 77 nacimientos en el país. A medida que aumenta el índice de riqueza y el nivel educativo, la tasa de fecundidad en adolescentes disminuye.
De acuerdo con los datos, en las zonas con mayor poder adquisitivo y mejores oportunidades educativas, se registran 28 embarazos por cada mil adolescentes. Mientras que, en las zonas más pobres, donde la educación es limitada, la cifra asciende a 145 casos por cada mil adolescentes.
Mortalidad infantil
Otro aspecto preocupante de estas estadísticas es la mortalidad infantil, ya que, de cada mil bebés nacidos de madres adolescentes, un total de 22 niños mueren antes de cumplir 28 días de nacidos. Mientras las cifras se elevan a 28 muertes en el primer año de vida del infante.
El embarazo en la adolescencia a menudo está vinculado a la unión marital entre niñas y adultos, una práctica profundamente arraigada en algunas comunidades. En estos casos, los padres suelen entregar a sus hijas a una edad temprana, especialmente si descubren que están embarazadas o han tenido relaciones sexuales.
Matrimonio infantil
Según datos de la ONE, esta situación explica la marcada diferencia de edad entre la joven y el padre del niño, que en muchos casos es de 5 a 10 años mayor, aunque en algunos casos el cónyuge puede superar hasta los 30 años de diferencia.
En tanto, en un informe de la organización Plan International, cerca del 90% de los nacimientos de madres adolescentes se producen en el contexto de matrimonios o uniones consensuadas. Además, indicó que en la República Dominicana existe una marcada correlación entre el matrimonio infantil forzado y el embarazo adolescente.
En la República Dominicana, el matrimonio infantil es considerado un delito y está penalizado por la ley. Las sanciones pueden variar según las circunstancias del caso, y las personas que abusan sexualmente de un menor pueden enfrentar cargos con la justicia, desde multas hasta penas de cárcel.
Los abusos
Conforme a datos de la Dirección Nacional de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia, publicado por la Procuraduría General de la República, entre enero y marzo de 2023, se registró un total de 353 casos de delitos penales contra menores de edad. De estos, 138 fueron denuncias de abuso sexual.
En ese mismo año se registraron 142 casos de abuso psicológico contra menores. De estos, 96 fueron denuncias formales. El proceso legal incluyó 26 medidas de coerción, 15 audiencias preliminares y 5 juicios de fondo. Estos datos reflejan las distintas etapas del proceso judicial que se llevaron a cabo en los casos de abuso psicológico infantil.
También en el 2023, el Ministerio de Educación registró un total de 1,154 casos de estudiantes embarazadas. De este total, 140 embarazos fueron producto de delitos sexuales: 112 estudiantes víctimas de violación y 28 quedaron embarazadas producto de incestos.
También se contabilizaron un total de 3,414 alumnos que estaban en uniones tempranas, de estas 3,105 son madres y 1,158 padres, según el registro del Departamento de Orientación y Psicología del Ministerio de Educación.
La Salud
En la actualidad, República Dominicana cuenta, con 109 Unidades de Atención Integral del Adolescente, en diferentes partes del país; estos son espacios públicos abiertos donde el adolescente tiene una atención diferencial. Eso no solo implica el embarazo en menores, sino el enfoque de salud tan física como psicológica.
Según un estudio realizado en 2018 por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el costo económico anual de la República Dominicana para asumir los embarazos en adolescentes asciende a 2,700 millones de pesos. Esta cantidad se destina a los servicios de atención a la maternidad y al parto de las jóvenes madres.
Los embarazos en adolescentes representan una carga significativa para los sistemas de salud y de bienestar social del país. Estos embarazos tempranos suelen estar asociados a mayores riesgos médicos tanto para la madre como para el bebé, y también conllevan importantes consecuencias socioeconómicas para las jóvenes y sus familias.
A pesar de los diferentes programas para la prevención y atención que se han ejecutado a nivel nacional para reducir la tasa de embarazos en la adolescencia, las estadísticas siguen siendo un grave problema para la sociedad en general.