Santo Domingo. – La República Dominicana ha sido testigo de un incremento de incidentes violentos atribuidos al resquebrajamiento de la salud mental y a desequilibrios psicológicos de la población, con un promedio de seis casos cada 17 horas.
Estos casos de inestabilidad emocional fueron analizados en el programa Reporte Especial con Julissa Céspedes, que se transmite todos los domingos por CDN Canal 37, donde especialistas advirtieron que la crisis de salud mental podría convertirse en la nueva pandemia.
A pesar del aumento en la demanda de servicios de salud mental, la inversión en este sector sigue siendo alarmantemente baja. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los países gastan en promedio solo el 2% de sus presupuestos de salud en salud mental. En República Dominicana solo es usado un 0.77%.
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La encargada del Departamento de Salud Mental del Servicio Nacional de Salud (SNS), Francis Báez, reconoció que es ínfima la inversión para asistir estos casos. Además, indicó que la importancia de la situación es por tratarse de enfermedades que pueden afectar a todo el mundo.
Legislación
En República Dominicana existe la Ley No. 12-06 sobre Salud Mental, en el Artículo 1, establece como objeto regular el derecho a la mejor atención disponible en materia de salud mental de todas las personas en el ámbito de lo dispuesto en la Ley General de Salud.
A pesar de la legislación, solo existe el Centro de Rehabilitación Psicosocial Padre Billini, antiguo manicomio, ubicado en el kilómetro 28 de la autopista Duarte.
Este lugar fue al que las autoridades tuvieron que eliminarle el servicio de internamiento prolongado. Los enfermos mentales eran llevados al centro, pero el interés de muchas familias era dejar abandonado al paciente. Lo que evidencia una real ausencia de responsabilidad por parte de los familiares.
“A todos lo mandaban allí, entonces que pasaba a nivel de salud, que al paciente psiquiátrico lo llevaban a un hospital, pero le decían eso no es de aquí, eso es del 28, pero el paciente allá entonces la familia decía no, aquí es que tiene que estar, porque en mi casa no puede estar, y lo abandonaban entonces que hacían, un depositario de pacientes”
Francis Báez, encargada del Departamento de Salud Mental del SNS.
Mientras que la psiquiatra, Katty Gisselle Gómez, sostuvo que la República Dominicana sigue siendo un país que estigmatiza mucho y en el caso de los pacientes psiquiátricos la sociedad es muy ligera al momento de señalarlo.
Estudio sobre salud mental
Según el Análisis de Situación de Salud realizado por el Ministerio de Salud Pública en el 2014, aproximadamente un 20% de la población dominicana sufre de trastornos mentales.
Ese año se reportaron 464,164 casos atendidos por depresión, con una prevalencia estimada de un 4.7% de la población general. El trastorno mental más frecuente es la ansiedad.
“Necesitamos salud mental para poder ejercer nuestros derechos, poder disfrutar lo que es la vida, poder tener nosotros lo que es un propósito de vida”
Ana Simó, Psicóloga.
Es crucial que los gobiernos, las organizaciones de salud y la sociedad civil adopten un enfoque integral para abordar la crisis de la salud mental.
Casos recientes
La ciudadanía quedó conmocionada con Génesis Lugo, quien el 12 de agosto se lanzó desde un cuarto piso junto a su hija de cinco años. Ambas fallecieron a causa de la caída. La mujer padecía de depresión, tras un conflicto familiar que implicaba un supuesto abuso sexual a su hija.
Tres días después, de ese fatídico suceso, ocurrió el caso de la médico-militar, Ana Josefa García Cuello, quien decapitó su hija de seis años. La escena del crimen suscita algo desgarrador en presencia de otro menor.
Un día después, otra madre atacó a su hija de nueve años arrancándole con un cuchillo parte del cuero cabelludo, en Moca.
Según reportes de la prensa, Lourdes Penélope Pérez tuvo esta reacción, porque la niña no realizo correctamente una tarea encomendada.
A estos problemas de salud mental, se suma el caso Carolina Serrata García, madre del intérprete de música urbana Dilon Baby, quien confesó haber tenido relaciones sexuales con su propio hijo.