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Qué es el Viernes de Dolores y por qué marca la antesala de la Semana Santa?

Durante el Viernes de Dolores, los fieles católicos conmemoran los Dolores de Nuestra Señora, en referencia al sufrimiento de la Virgen María.

El Viernes de Dolores, también conocido como el Sexto Viernes de Cuaresma, marca un momento clave dentro del calendario litúrgico católico. Esta fecha se celebra el viernes anterior al Domingo de Ramos, en la quinta semana de la Cuaresma, período que la Iglesia denomina Semana de Pasión.

En muchas comunidades cristianas, el Viernes de Dolores es considerado el inicio de la Semana Santa. Esto debido a que en este día comienzan procesiones y manifestaciones públicas de fe que recuerdan los sufrimientos de la Virgen María.

¿Qué se celebra el Viernes de Dolores?

Durante el Viernes de Dolores, los fieles católicos conmemoran los Dolores de Nuestra Señora, en referencia al sufrimiento de la Virgen María ante la pasión y muerte de Jesucristo.

En la liturgia de la Misa se incluye tradicionalmente la secuencia del Stabat Mater, un himno medieval que medita sobre el dolor de María al pie de la cruz. Asimismo, en algunos lugares esta fecha es conocida como Viernes de Concilio. También se asume como día de ayuno y abstinencia, prohibiéndose el consumo de carnes como expresión de penitencia.

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Origen e historia del Viernes de Dolores

La celebración del Viernes de Dolores tiene profundas raíces en Europa y América. Durante siglos, esta festividad mariana gozó de gran arraigo popular. Así mismo convirtiéndose en uno de los días más significativos de la devoción a la Virgen durante la Semana Santa.

Sin embargo, tras el Concilio Vaticano II, la Iglesia Católica introdujo cambios en el calendario litúrgico. Entre las modificaciones se dispuso suprimir aquellas celebraciones consideradas “duplicadas”, es decir, las que se conmemoraban dos veces en el mismo año.

No obstante, la tercera edición del Misal Romano, publicada en el año 2000, incluyó un recuerdo especial a los Dolores de la Santísima Virgen en la celebración ferial de ese día, disposición introducida por San Juan Pablo II.

Vigencia actual de la celebración

A pesar de los cambios litúrgicos, la Santa Sede contempla que en aquellos lugares donde exista una devoción arraigada a los Dolores de María, esta fecha pueda celebrarse como fiesta o solemnidad, siempre que esté incluida en sus calendarios propios.

De esta manera, el Viernes de Dolores mantiene su vigencia en numerosas comunidades, donde se organizan procesiones, actos litúrgicos. También expresiones de piedad popular que reflejan el fervor religioso previo a la Semana Santa.

El Viernes de Dolores sigue siendo, para miles de fieles, una jornada de recogimiento, reflexión y preparación espiritual antes de los días centrales de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

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Más contenido por Elisabel Vizcaíno Vallejo

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