Santo Domingo, RD.- Cuando ocurre un terremoto de gran magnitud bajo el mar, una red internacional de monitoreo entra en acción para determinar si existe riesgo de tsunami.
Según la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Unesco (Unesco-IOC) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), los centros de alerta reciben información en tiempo real de estaciones sísmicas, mareógrafos y sensores ubicados en aguas profundas que detectan cambios anormales en el nivel del mar.
Los expertos analizan inicialmente la ubicación, profundidad y magnitud del sismo para estimar si puede generar un tsunami. En muchos casos, las primeras alertas se emiten incluso antes de que se confirme la formación de olas peligrosas.
Una vez detectada una posible amenaza, los Centros de Alerta de Tsunamis emiten boletines a los países potencialmente afectados. Estos avisos pueden clasificarse como informativos, vigilancia, aviso o alerta de tsunami, dependiendo del nivel de riesgo.
Posteriormente, las autoridades nacionales evalúan la información y activan sus protocolos de emergencia, que pueden incluir evacuaciones de zonas costeras, cierre de playas y puertos, así como la difusión de mensajes a través de medios de comunicación, sirenas, aplicaciones móviles y sistemas de alerta pública.
La Unesco destaca que un sistema de alerta temprana no termina con la detección del fenómeno, sino con una población preparada para responder rápidamente. Por ello, los simulacros, planes de evacuación y campañas de educación ciudadana son considerados elementos fundamentales para salvar vidas ante una amenaza de tsunami.