Hallan los mayores diamantes de origen extraterrestre: ¿cómo se formaron?

COMPARTIR

Un equipo científico detectó inmensas fuerzas destructivas que dominaron la fase temprana del Sistema Solar

Un grupo internacional de investigadores, que ha hallado los mayores diamantes extraterrestres jamás descubiertos, refuta ahora una de las teorías sobre su génesis, en un estudio publicado en PNAS.

Así, diamantes de hasta varios micrómetros han sido descubiertos en ureilitas de Marruecos y Sudán. Se trata de un tipo raro de meteorito, caracterizado por su concentración relativamente alta de carbono en forma de.

Un análisis más detallado reveló la existencia de capas de londaleíta en los nanodiamantes, una modificación que solo se produce mediante una presión repentina y muy alta.

Otros minerales contenidos en las rocas también revelaron signos típicos de presión de choque.

"Nuestros nuevos y extensos estudios muestran que estos diamantes extraterrestres, poco habituales, se formaron mediante una inmensa presión de choque, que se produjo cuando un gran asteroide o incluso un planeta menor se estrelló contra la superficie del cuerpo matriz de ureilita", explicó el profesor Frank Brenker, del departamento de Geociencias de la Universidad Goethe (Alemania), citado por SciTechDaily.

El descubrimiento descarta la teoría de que estos diamantes mayores, semejantes a algunos encontrados en las entrañas de la Tierra, puedan haber sido formados por la presión continua en el interior de un protoplaneta, del tamaño de Marte o Mercurio en el periodo temprano del Sistema Solar, tal como se admitía hasta el momento.

Son las "inmensas y destructivas fuerzas que prevalecían en aquel tiempo" las que dieron luz a esos minerales, sostiene Brenker.

Mantente informado

Recibe en tu correo actualizaciones diarias
de las noticias más importantes de la actualidad.

AnteriorVenezuela recibe cargamento de vacunas rusa; será el primer país latinoamericano en tenerla
Siguiente"Es un momento histórico para Venezuela": Delcy Rodríguez celebra la llegada de la vacuna rusa