Cuando una tormenta tropical como Melissa pierde velocidad de traslación o se «estanca» o «estaciona» (es decir, queda prácticamente en un radio pequeño durante más de 24-48 horas), varios factores críticos se combinan para aumentar el impacto.
Según estudios de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) y la National Centers for Environmental Information (NCEI), la acumulación de lluvia puede duplicarse cuando la velocidad del ciclón disminuye por 10 % u más.
Asimismo, un análisis publicado por la NASA indicó que los ciclones estancados tienden a descargar más precipitaciones que los que mantienen una trayectoria continua. Por ejemplo, durante el huracán Hurricane Harvey en 2017, la tormenta prácticamente flotó sobre el área de Houston, liberando cantidades de lluvia extremas (más de 1 200 mm en algunos sectores) precisamente porque su movimiento fue muy lento.
ATENCIÓN: Trayectoria de Melissa y escenario de desarrollo
La tormenta tropical Melissa se encuentra ya sobre el mar Caribe, aproximadamente a 480 km al sur de la capital haitiana, con vientos máximos sostenidos de unos 50 mph (≈ 80 km/h) y desplazamiento hacia el oeste a unos 14 mph (≈ 23 km/h). Los modelos de pronóstico indican que el sistema podría intensificarse y moverse de forma variable: algunos muestran un giro hacia el noroeste que lo lleve sobre o muy cerca de la isla, mientras otros proyectan un desplazamiento más prolongado hacia el oeste del Caribe.
El entorno meteorológico es propicio para su desarrollo: aguas cálidas (entre 86-90 °F / ≈ 30-32 °C) y condiciones de baja cizalladura favorecen que la tormenta adquiera mayor actividad. Sin embargo, la elevada incertidumbre persiste porque los «corrientes de guiado» (steering currents) son débiles, lo que puede provocar que Melissa se estanque o cambie de rumbo.
Efectos de una tormenta «estancada»
Para una zona como la República Dominicana (con litorales extensos, cuencas montañosas, drenaje urbano variable y comunidades vulnerables), el estancamiento de un sistema tropical implica varios riesgos que merecen cobertura periodística especializada:
Acumulación de lluvia extrema y saturación de suelos
Cuando la tormenta permanece, la precipitación se acumula y el suelo ya saturado no puede absorber más, lo que favorece inundaciones y deslizamientos.
Riesgo de deslizamientos
Las montañas del centro y sur del país pueden sufrir desprendimientos cuando la lluvia persiste, especialmente si el fenómeno no se mueve.
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Crecidas de ríos y cuencas
Lluvia sostenida sobre cuencas como el Yaque del Sur o el Camú puede provocar que los ríos se desborden, dado que el afluente recibe constante agua sin que el sistema se mueva para aliviar la zona.
Marejadas y oleaje prolongado
Las tormentas lentas mantienen vientos sobre un mismo litoral por más tiempo, lo que puede generar oleaje persistente y erosión costera.
Impacto en infraestructura y comunidades
El efecto acumulado prolongado es mayor que el impacto de una tormenta rápida que se mueve, especialmente sobre barrios vulnerables, drenajes obsoletos o zonas de evacuación poco preparadas.
Intensidad prevista y posibles impactos en RD
Aunque en este momento Melissa presenta intensidad moderada, se considera que podría fortalecerse en los próximos días si mantiene circulación organizada.
Para la República Dominicana, los principales riesgos no están únicamente en los vientos, sino sobre todo en las lluvias intensas: se estiman acumulados de 5 a 10 pulgadas (≈ 13 a 25 cm) durante el periodo de influencia.
Especial atención a efectos secundarios
- Saturación del suelo; posibles deslizamientos en zonas montañosas.
- Crecidas de ríos y cañadas en valles y litorales internos.
- Oleaje prolongado y corrientes costeras fuertes: evita adelantar salida al mar o actividades acuáticas.
- Riesgo de corte de electricidad o telecomunicaciones durante días. Prevé alternativas y sigue protocolos de Seguridad.