República Dominicana inicia julio bajo un calor sofocante, con una sensación térmica que podría llegar a 46 grados Celsius en Dajabón y Sabaneta, según las proyecciones difundidas por el analista meteorológico Jean Suriel.
El ambiente será especialmente incómodo durante la tarde, cuando la combinación de altas temperaturas, humedad y aire caliente en la región caribeña eleve la sensación de calor en gran parte del país.
Las provincias que sentirán más calor
🔴🔴ATENCIÓN | Julio comienza con las pilas bien cargadas y hoy será un día muy caluroso en gran parte de República Dominicana: se espera una temperatura máxima de 39°C en Sabaneta y Dajabón, con una sensación térmica de 46°C en ambas localidades.
— Jean Suriel (@JeanSuriel) July 1, 2026
🔴Una advertencia especial está… pic.twitter.com/B22LDqFWEX
Dajabón y Sabaneta encabezan la lista con una sensación térmica proyectada de 46 grados. Monte Cristi, Santiago, Nagua y Cotuí podrían llegar a 42 grados, mientras La Vega, Moca, San Pedro de Macorís y Hato Mayor se moverían alrededor de los 41 grados.
Santo Domingo, La Romana y Monte Plata también enfrentarían una tarde sofocante, con sensación térmica cercana a los 40 grados Celsius. El mayor impacto se espera entre las 12:00 del mediodía y las 3:00 de la tarde.
Ante estas condiciones, se recomienda tomar agua de manera frecuente, vestir prendas ligeras, permanecer en lugares ventilados y evitar la exposición prolongada al sol. También se aconseja no dejar niños, adultos mayores ni mascotas dentro de vehículos cerrados.
El calor no descarta lluvias
Una vaguada y los remanentes de la onda tropical número 21 podrían generar aguaceros durante la tarde y la noche, a pesar del intenso calor. Las lluvias serían más probables en zonas del interior, áreas montañosas, el noreste, el Cibao y algunas localidades del sur.
El patrón de inestabilidad continuará mañana, cuando la vaguada podría mantener condiciones favorables para nuevos incrementos nubosos y lluvias en diferentes provincias.
La combinación de calor, humedad y lluvias aisladas obliga a seguir los boletines meteorológicos oficiales, debido a que las condiciones pueden cambiar rápidamente de una zona a otra.