Santo Domingo, República Dominicana. – Este 21 de junio inicia oficialmente el verano en el hemisferio norte con la llegada del solsticio de verano, un fenómeno astronómico que también da lugar al día con más horas de luz solar y a la noche más corta del año. El acontecimiento ocurre cuando el eje de la Tierra alcanza su máxima inclinación hacia el Sol, permitiendo que los rayos solares incidan de forma más directa sobre esta parte del planeta.
El solsticio de verano marca el comienzo de la estación estival desde el punto de vista astronómico. Durante este evento, el Sol alcanza su posición más septentrional respecto al ecuador terrestre y se ubica directamente sobre el Trópico de Cáncer. Como resultado, los países del hemisferio norte experimentan la mayor cantidad de horas de luz diurna del año, mientras que en el hemisferio sur ocurre lo contrario: se registra el día más corto y la noche más larga.
Los especialistas explican que este fenómeno no está relacionado con una mayor cercanía de la Tierra al Sol, sino con la inclinación de aproximadamente 23.5 grados que posee el planeta sobre su eje. Esta característica es la responsable de las estaciones del año y de las variaciones en la duración de los días y las noches.
El solsticio
Aunque el solsticio suele ocurrir entre el 20 y el 22 de junio, en 2026 se registra el 21 de junio. A partir de esta fecha, los días comenzarán a acortarse gradualmente en el hemisferio norte. Aunque de manera casi imperceptible al principio, hasta llegar al solsticio de invierno en diciembre.
El término «solsticio» proviene del latín *solstitium*, que significa «el Sol se detiene». Una referencia a la aparente pausa que realiza el astro en su recorrido por el cielo antes de invertir lentamente su dirección anual. Este acontecimiento ha sido observado y celebrado por numerosas civilizaciones desde tiempos antiguos, convirtiéndose en símbolo de renovación, fertilidad y conexión con la naturaleza.
La relevancia cultural de esta fecha es tal que la Organización de las Naciones Unidas reconoce el **21 de junio como el Día Internacional de la Celebración del Solsticio**. Destacando su importancia para las tradiciones, la agricultura y el patrimonio cultural de diversos pueblos alrededor del mundo.
Con la llegada del verano, se espera un aumento gradual de las temperaturas y una mayor actividad al aire libre. En una estación caracterizada por jornadas más extensas, cielos despejados y un mayor aprovechamiento de la luz natural.