Ocho presidentes latinoamericanos asesinados desde la Segunda Guerra Mundial

Ocho mandatarios que perdieron la vida de forma violenta hasta la actualidad

Con el magnicidio en Haití suman ocho los presidentes latinoamericanos asesinados mientras se encontraban en ejercicio de su mandato.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad.

El asesinato de Jovenel Moise la madrugada del miércoles se une a la trágica lista de magnicidios cometidos en América Latina.

Los otros siete corresponden al siglo 20.

El 11 de septiembre de 1973, un golpe militar liderado por el general Augusto Pinochet terminó con la vida del presidente de Chile Salvador Allende, en la sede de Gobierno.

En 30 de mayo de 1961, un grupo armado acribilla al dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo cuando viajaba en su auto hacia su natal San Cristóbal.

El 26 de julio de 1957, cae asesinado el presidente de Guatemala, Carlos Castillo Armas, a manos del militar Romeo Vázquez Sánchez, quien luego se suicidó.

Anastasio Somoza García es el siguiente en la lista de magnicidios. El 21 de septiembre de 1956 el entonces presidente de Nicaragua fue atacado a tiros en un acto proselitista.

En 1955, el 2 de enero, José Antonio Remón, presidente de Panamá, fue asesinado por una ráfaga de ametralladora en el hipódromo Juan Franco del país centroamericano.

El 13 de noviembre de 1950, el presidente de la Junta Militar de Venezuela Carlos Delgado Chalbaud.

Fue ejecutado en una emboscada tendida en una calle residencial de Caracas.

Y el último en la lista de magnicidios en Latinoamérica después de la Segunda Guerra Mundial fue Gualberto Villarroel, presidente de Bolivia, asesinado el 21 de julio de 1946 en las calles de La Paz.

A estos magnicidios, se suma el de John F. Kennedy, presidente de Estados Unidos, asesinado el 22 de noviembre de 1963 en Dallas.

Kennedy sufrió varios impactos cuando circulaba a bordo de un convertible durante una visita política por el estado de Texas.

A parte de los ocho de AL

Fuera de América, destacan el asesinato de Mahatma Gandhi, presidente de la India, el 30 de enero de 1948.

También el de su hija y primera ministra de la India, Indira Gandhi, asesinada el 31 de enero de 1984.

Además, cabe mencionar los asesinatos de Isaac Rabin, presidente de Israel, en 1995; y el Anwar al Sadat, de Egipto, en 1981.

Por Luis Tavarez