Llegar al lugar de trabajo a tiempo se ha vuelto una pesadilla para los ciudadanos del gran Santo Domingo, en especial para los que tienen que tomar el Metro y sobre todo hacer el transfer.
El Metro transita con normalidad en algunas estaciones hasta que llega a la estación Juan Pablo Duarte, en el Centro Olímpico, donde se conectan ambas líneas.
Aunque parezca algo normal por tratarse del punto donde convergen ambas líneas, este proceso cada día se complica más y retrasa la llegada de cada ciudadano a su destino.
Según ciudadanos, los retrasos se deben a que apagan las escaleras eléctricas y también los ascensores, situación que provoca un gran taponamiento de personas, especialmente en horas de la mañana.
Miledi, nombre ficticio, una mujer con artrosis de rodilla, expresó consternada la situación tan difícil que tiene que vivir cuando encuentra las escaleras y el ascensor apagado.
“Es algo muy doloroso para mí, por mi situación de salud, tengo que detenerme en una esquina hasta que se normalice un poco porque si no me tumban los demás porque también quieren llegar a tiempo a su destino”, expresó Miledi.
También añadió que tiene que exigir un asiento especial, ya que muchas personas le ven su situación y no se lo dan de manera voluntaria.
Además de Miledi otros usuarios reportaron a CDN que los empleados del Metro no están ayudando a los usuarios como corresponde.