Tiene potenciales consecuencias negativas para la salud

Este lunes se celebra el Día Mundial contra la Contaminación Acústica, fecha que tiene como finalidad concienciar acerca de un tipo de contaminación que, con el paso del tiempo, tiene potenciales consecuencias negativas para la salud.

El exceso de ruido o sonido es lo que se conoce como contaminación acústica. No se acumula ni se transmite, sin embargo, puede producir muchos problemas en la calidad de vida de las personas.

Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) catalogó a la contaminación acústica como la segunda amenaza ambiental después de la polución.

El 1,8% de los ataques al corazón en los países europeos son responsabilidad del ruido del tráfico.

Las estimaciones en años de vida perdidos a causa de las muertes prematuras y de vida saludable por las enfermedades provocadas, calculan que se pierden 61.000 años por problemas en el corazón y 45.000 años por daño cognitivo en niños en Europa.

Además, estar sometido a este tipo de sonidos por un largo período puede lesionar las estructuras sensibles del oído y en algunos casos provocar problemas auditivos.

Evitar en lo posible pasar mucho tiempo a diario en las congestiones vehiculares, procurar ambientes relajados y silenciosos para conciliar el sueño, son algunas recomendaciones para no afectar la salud con los ruidos urbanos.

No solo el medio ambiente salvaje se ve afectado por el exceso de ruido. Se ha demostrado que la contaminación acústica, y el estrés que produce, reduce el consumo de alimento del ganado y la capacidad de producir leche, tanto en la cantidad obtenida con cada ordeñado, como en la frecuencia de ordeño.

Del mismo modo, también afecta al crecimiento de los pollos y gallinas, así como a la producción de huevos.

¿Qué efecto colateral negativo tiene eso en el medio ambiente? Es necesario aumentar la crianza y la producción, ocupando cada vez más recursos y produciendo mayores desechos y emisiones.

Si hay un lugar en el que la contaminación acústica produce efectos nocivos es en el ecosistema de las ciudades. Siendo los lugares con mayor índice de contaminación de este tipo, no es raro ver cómo cambia el medioambiente de los grandes núcleos de población.

Los pájaros en una ciudad necesitan cantar y llamar de manera más prolongada (y a mayor volumen), que su misma especie cuando vive en el campo.

De hecho, debido a la contaminación acústica, algunas especies como el petirrojo europeo que vive en ciudades ha comenzado a cantar de noche, para que se le oiga y pueda sobrevivir reproduciéndose.

Del mismo modo, todos aquellos animales que dependen del sonido para cazar, o no ser cazados, también abandonan el entorno de las ciudades. Por su parte, los canarios, animales que solemos poseer en nuestras casas, se ven muy afectados por el ruido de la ciudad, provocando efectos nocivos en su salud.

Fuente: Agencias