AZUA, República Dominicana.- En una casa de cemento, madera y zinc, con dos pequeñas divisiones, sin un baño donde hacer las necesidades y sin área de recreación, funciona el liceo secundario del distrito municipal Las Lagunas, en esta provincia.
Se trata del único centro educativo que existe en esta zona, el cual recibe a todos los estudiantes de las 20 comunidades que están ubicadas en la Cordillera Central, como son: La Fortuna, Botoncillo, Gajo de Monte, Las Cañitas, El Tetero, Las Lajas, El Gramaso, Los Sauquelles, Los Rodríguez, La Paila, Majagüita, El Jobal, El Recodo, entre otras.
Lo peor de esta situación es que este pequeño local donde funciona el liceo es prestado y su propietario pide que le sea desocupado antes de que inicie el próximo año escolar, quedándoles como única alternativa, tanto a profesores como a estudiantes, impartir y/o recibir docencia debajo de algún árbol.
Moisés Abreu, estudiante, narró una de las vicisitudes que pasan los alumnos cuando llueve, es que “se mojan como pollitos”, teniendo los mismos estudiantes que tomar varias escobas para sacar el agua de las aulas, ya que el centro no cuenta con un personal de limpieza.
Los estudiantes de este “mal llamado” centro educativo llevan dos años recibiendo docencia en situaciones incómodas, apiñados, donde el espacio que divide las aulas no permite al maestro escuchar al estudiante al momento de este hacer su exposición.
Ante estas dificultades y limitaciones, todos los estudiantes del distrito de Las Lagunas solicitaron la mano amiga del presidente Danilo Medina para que ponga en ejecución sus palabras de que efectivamente en este país se está dando paso a una gran revolución educativa, que su gobierno haga realidad su sueño, la construcción de un amplio y moderno centro educativo.