Djabón.-La falta de aulas, sillas y espacios adecuados se ha convertido en el principal problema del Centro Educativo Francisco Ureña Canela, ubicado en el municipio fronterizo de Dajabón. Debido a esta situación, los estudiantes deben recibir clases en pasillos, el comedor, la biblioteca y otras áreas no aptas para la docencia.
La directora del centro, Rosa Pacheco, explicó que desde hace años espera la intervención de las autoridades educativas para resolver la situación.
“Tenemos un grupo de estudiantes en el comedor, otro en el salón de maestros, en el laboratorio de informática y hasta en un pasillo. En la biblioteca también habilitamos un curso y en el salón multiuso hay tres. Hemos tenido que improvisar porque las aulas no alcanzan”, señaló.
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Pacheco agregó que, además del déficit de aulas, el plantel enfrenta una seria escasez de mobiliario.
“Aquí hay una necesidad de más de 200 sillas para reponer las que están dañadas. Incluso hay niños que deben compartir una butaca o sentarse en sillas de adultos que no son adecuadas para ellos. Es un horror ver esa situación”, expresó.
La escuela fue diseñada para recibir unos 350 estudiantes, pero actualmente alberga a más de 600, lo que genera condiciones de hacinamiento.
“Aunque se construyen varias aulas nuevas, estas no serán suficientes. Tenemos 12 aulas y 20 secciones; eso significa que 10 grupos no cuentan con un espacio adecuado. Aunque mudemos tres cursos a las nuevas aulas, seguirán quedando cinco sin condiciones dignas”, explicó la directora.
Entre las necesidades más urgentes del centro figuran la falta de aulas, sillas y un espacio apropiado para la educación física.
“En un pabellón se podrían habilitar cuatro aulas, pero aún esperamos que el ministerio lo apruebe. De lo contrario, habrá que adquirir un terreno para poder ubicar a todos los niños como corresponde y garantizarles una educación de calidad”, advirtió Pacheco.
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Actualmente, el plantel cuenta con 654 estudiantes, casi el doble de su capacidad original.