El Ejército dominicano reforzó la seguridad en la frontera tras el inicio formal del despliegue de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en Haití. La medida busca prevenir infiltraciones criminales y controlar posibles desplazamientos masivos hacia territorio nacional.
La decisión se produce en medio de un repunte de la violencia en el vecino país, especialmente en el departamento de Artibonito y en la capital, donde grupos armados han intensificado los enfrentamientos contra instituciones estatales.
Miles de soldados y 300 vehículos en la franja fronteriza
El ministro de Defensa, Carlos Fernández Onofre, informó el envío de miles de soldados del Ejército de la República Dominicana y del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront).
El despliegue cubre los 391 kilómetros de la línea limítrofe con Haití y cuenta con el respaldo de una flota de 300 vehículos de combate. Las autoridades indicaron que la misión es clara: mantener la vigilancia total. También aplicar tolerancia cero ante cualquier intento de desborde que comprometa la seguridad nacional.
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Temor a infiltraciones y desplazamientos masivos
El Gobierno dominicano activó el refuerzo militar ante la posibilidad de que la crisis en Haití provoque el llamado “efecto cucaracha”. Este término se refiere a la eventual huida de miembros de bandas armadas hacia otros territorios cuando se ven presionados por operativos de seguridad.
Las autoridades temen que cabecillas criminales intenten camuflarse entre civiles para cruzar la frontera y evadir la justicia. Además, expertos militares advierten que un conflicto de alta intensidad podría generar la salida de miles de haitianos hacia puntos fronterizos estratégicos como Dajabón, Elías Piña y Jimaní.
Violencia creciente en Haití
El despliegue de la MSS coincide con un incremento de los enfrentamientos en varias zonas haitianas. Según informes preliminares, grupos armados han pasado de mantener control territorial a sostener una guerra abierta contra las instituciones remanentes del Estado.
El uso de drones y armamento pesado en barrios densamente poblados eleva la preocupación en República Dominicana. Esto busca evitar que la inestabilidad traspase la frontera.
Orden militar: vigilancia total
Desde el lado dominicano, la instrucción es firme. El alto mando reiteró que la prioridad es proteger la soberanía. También garantizar la estabilidad en la zona limítrofe, en un momento considerado crucial para el futuro inmediato de Haití.
Con este despliegue, el Ejército dominicano envía una señal de alerta y control ante la evolución del conflicto, mientras se mantiene atento al desarrollo de la misión internacional en el país vecino.