SANTO DOMINGO, República Dominicana.- Tras la entrada en servicio de la segunda línea del metro los choferes de la ruta de la avenida Padre Castellanos exigen al gobierno una indemnización, mientras que los afectados del desplome del viga de acero del metro aún están en ascuas.
Los trabajos de construcción tras la caída del armazón de acero en el sector de Gualey continúan y residentes aún mantienen la esperanza de ser desalojados.
Esta segunda línea del metro se ha encontrado con una problemática tras otra y es que además de los reclamos de estos residentes los trasportistas de la avenida padre castellanos dicen han sido desplazados.
A pesar de las múltiples quejas de estos comunitarios los trabajos de construcción continúan y desde hace varios días un alto contingente policial se ha sentido en la zona.