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Iglesia Católica salpicada por crímenes y delitos en RD

Figuras de la iglesia católica han cometido crímenes y delitos que han manchado el desempeño sacerdotal

Santo Domingo RD.- Durante el desempeño de sus funciones en República Dominicana, figuras de la Iglesia Católica han cometido crímenes y delitos que han manchado el desempeño sacerdotal.

Sin duda alguna, el caso más sonado es el del fallecido exnuncio apostólico Josef Wesolowski, quien fue destituido de su cargo a finales de agosto de 2013, luego que el entonces arzobispo de Santo Domingo, cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, le informara al papa Francisco sobre las acusaciones de pederastia que recaían sobre Wesolowski.

Al exdiplomático de la Santa Sede se le acusó de pagar por mantener relaciones sexuales con menores de edad.

Josef Wesolowski, de 67 años, murió en el Vaticano donde cumplía un arresto domiciliario a la espera de ser enjuiciado por la justicia vaticana.

Otro lado oscuro de la Iglesia Católica en el país, quedó de relieve cuando para el 2013 se denunció al padre Alberto Gil, de abuso sexual de menores de edad en la comunidad de Juncalito, en Santiago. La Procuraduría confirmó que era miembro de una red internacional de pornografía infantil con más de 87 mil fotos y vídeos en la computadora de la parroquia.

Un tribunal Varsovia lo condenó, en marzo del 2015, a siete años de prisión y una indemnización de cerca de 40 mil euros.

No menos horrorizada quedó la sociedad dominicana, cuando en agosto del 2017, trascendió que el sacerdote Elvin Taveras Durán, mató a martillazos y puñaladas a un monaguillo de 16 años, con el cual supuestamente mantuvo relaciones sexuales durante tres años.

Fernely Carrión Saviñón, de 16 años, fue atacado a martillazos y puñaladas en la misma casa sacerdotal de la Iglesia Santa Cecilia de Hainamosa, Santo Domingo Este, según el testimonio del sacerdote a los investigadores. El cuerpo fue hallado en unos matorrales de la carretera, Guerra-Bayaguana.

Al ex religioso, le fue dictado un año de prisión preventiva hasta que las autoridades completen el expediente acusatorio.

Desde el 29 de agosto del 2005, el exdiácono Meregildo Díaz cumple una condena de 20 años de prisión, por el asesinato de la pareja Yaniris Ruiz, de 21 años, y Joel Sarmiento Díaz, de 22, cuyos cuerpos aparecieron quemados y descuartizados dentro de dos tanques de basura, en la comunidad Hatillo, en Azua.

Otro caso sonoro se registró en el 2005 en San Rafael del Yuma, provincia La Altagracia, cuando 9 menores recluidos en un hogar de cuidado fueron violados. Los sacerdotes Ramón Antonio Betances y Cirilo Antonio Núñez, fueron acusados pero hasta el momento no ha habido consecuencia judicial.

Tres feligreses acusados murieron calcinados en una cárcel de Higüey, mientras que el diácono Rigoberto González, responsable del albergue, falleció el 7 de enero del 2006 en una clínica de Santiago.

En 2009, la justicia condenó a 15 años de prisión al sacerdote Domingo Espinal, por violar sexualmente a un menor de 14 años, en el sector El INVI, en la carretera Sánchez.

En agosto del 2013, varias organizaciones denunciaron que el sacerdote Juan Manuel Mota de Jesús, “Padre Johnny”, párroco de la iglesia Catedral de San Pedro, había violado a varias niñas adolescentes en Constanza.
Pese a testimonios y denuncias, el padre niega las acusaciones, mientras que la iglesia lo expulsó de sus filas.

Pendiente de agotar varias etapas en la justicia, está el caso del sacerdote Miguel Florenzán Ulloa, acusado de cometer delitos sexuales en perjuicio de menores de edad en La Vega.