Nacionales

Historiadores refuerzan tesis de que el cacique Enriquillo fue enterrado en Azua

Las investigaciones históricas en torno al paradero de los restos del cacique Enriquillo continúan generando debate y nuevas interpretaciones sobre uno de los personajes más emblemáticos de la resistencia indígena en la isla. Historiadores y gestores culturales coinciden en que la búsqueda no solo tiene un interés arqueológico, sino un profundo significado para la memoria histórica dominicana.

El sacerdote e historiador Rafael Cuello, quien viajó a España en 2004 para investigar en archivos franciscanos, aseguró que existen referencias documentales que vinculan el entierro de Enriquillo con Azua y no con otras localidades del país. Según explicó, su misión fue indagar directamente en fuentes eclesiásticas, debido a que al líder indígena lo criaron frailes franciscanos y mantuvo estrecha relación con esa orden.

Por su parte, el historiador José Noboa y el gestor cultural Julio Merán respaldaron la importancia de profundizar las investigaciones para esclarecer definitivamente el lugar de sepultura del cacique. Destaco que la tradición oral y documentos históricos apuntan a Las Barreras de Azua como el escenario de su muerte y posterior traslado.

Fue durante una transmisión especial del programa Red de Noticias desde Pueblo Viejo de Azua, titulada “Tras los restos del cacique Enriquillo”. Allí, los especialistas ofrecieron declaraciones sobre las excavaciones en las ruinas de la antigua iglesia de Las Mercedes.

le puede interesar:

Investigación en archivos españoles

El padre Rafael Cuello relató que su viaje a España se produjo por invitación de autoridades municipales de Azua y con el respaldo diplomático de la embajada española. Explicó que, debido a que Enriquillo fue educado por franciscanos e incluso adoptado formalmente por uno de ellos (quien le otorgó el apellido Bejo), la información más precisa debía encontrarse en archivos eclesiásticos.

“El cacique tuvo doble identidad: indígena y también reconocida por los españoles. Fue criado por frailes y recibió formación cristiana”, afirmó Cuello. Sostiene que la hipótesis de que los restos se encuentren en Sabana Grande de Boyá carece de sustento histórico. Esto se debe a las reorganizaciones poblacionales realizadas a inicios del siglo XVII, posteriores a la muerte del líder indígena en 1535.

Las barreras y el contexto histórico

Julio Merán explicó que Las Barreras, en Azua, posee un valor simbólico adicional, ya que allí se escenificaron importantes episodios históricos desde finales del siglo XV, incluyendo pactos tempranos entre indígenas y colonizadores. Señaló que Azua era un “nitainato” dentro del cacicazgo taíno y que la tradición histórica ubica en esa zona los últimos días de Enriquillo.

En ese contexto, recordó que la figura del cacique se ha reconocido oficialmente mediante el decreto 783-21. Esta norma dispone la creación de iniciativas educativas y culturales para difundir su legado en escuelas y espacios públicos del país.

Enfermedad, muerte y traslado del cacique Enriquillo

José Noboa afirmó que, según las investigaciones que ha estudiado, Enriquillo habría fallecido afectado por tuberculosis tras varios años de enfermedad. Indicó que su voluntad pudo ser que lo enterraran en la iglesia de Las Mercedes, en el antiguo pueblo de Azua. Lo que explicaría el posible traslado de sus restos desde su asentamiento en la Sierra de Bahoruco hasta ese templo.

Daniel Noboa resaltó que la decisión de enviar a un sacerdote a investigar a España respondió a la necesidad de acceder con mayor facilidad a archivos religiosos. Esto permitió buscar documentos históricos vinculados a la crianza y educación del líder indígena.

Un símbolo que trasciende el hallazgo

Los participantes coincidieron en que, más allá de confirmar el lugar exacto de sepultura, la figura de Enriquillo representa el primer gran movimiento de resistencia indígena en América. Muchos lo consideran un pionero de la guerra de guerrillas en el continente.

Para los historiadores, la eventual confirmación de la tumba de Enriquillo (cacique taíno) en Azua tendría un impacto académico significativo. Además, fortalecería la identidad cultural y el orgullo histórico de la región Sur y del país en general.

La investigación continúa mientras las excavaciones avanzan, y el debate histórico sigue abierto, impulsado por nuevas evidencias documentales y científicas.

le sugerimos leer: