Santo Domingo, RD.- El presidente Luis Abinader, destacó que al cierre del 2024, la deuda pública consolidada respecto al Producto Interno Bruto fue del 57.5%.
Citó que cuando asumió el Gobierno en agosto de 2020 este indicador era del 61%, dato que contrasta con el aumento de la deuda en la inmensa mayoría de los países, por la crisis.
Durante el 2024 tanto Fitch como S&P ratificaron la calificación de la República Dominicana, en “BB- positiva” y “BB estable”, respectivamente.
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En las distintas revisiones, las agencias internacionales destacan el buen desempeño económico de República Dominicana, la mejora en los indicadores de gobernanza e institucionalidad, el buen manejo de la deuda pública y las adecuadas políticas públicas que ha implementado el gobierno.
El presidente Luis Abinader ponderó que, ese manejo prudente y proactivo de la deuda lo reconoció el Fondo Monetario Internacional, que en su último informe concluye que la deuda pública de nuestro país es sostenible y que las políticas que se han adoptado son las correctas.
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“También en el plano económico, debo destacar el incremento en la recaudación del Estado, que al cierre de 2024 alcanzó el 16.3% del PIB, superando en un 0.6% lo recaudado en 2023, gracias a la evolución de la actividad económica, la lucha contra la evasión y el fraude fiscal, la mejora de la gestión tributaria y a los ingresos recibidos fruto del acuerdo con AERODOM”.
Asimismo, citó que el déficit fiscal en el año 2024 se situó en el presupuestado 3.1, situación muy poco común tratándose de un año electoral.
De igual forma, agregó que en 2024, el Poder Ejecutivo promulgó la Ley de Responsabilidad Fiscal de las Instituciones Estatales, un hito que refuerza la sostenibilidad de las finanzas públicas y alinea al país con las mejores prácticas internacionales.
Gestión financiera del Estado
Destacó que la ley tiene como objetivo principal establecer un marco normativo que garantice una gestión financiera prudente, transparente y sostenible a corto, mediano y largo plazo, creando reglas para el comportamiento fiscal a través del control del gasto primario y del establecimiento de un ancla de deuda.
Además, se realizó la primera emisión de bonos verdes soberanos por US$750 millones de dólares con vencimiento en 2036, logrando una tasa del 6.7%, 15 puntos básicos menor a la que se hubiese logrado con otros instrumentos de financiamiento no temáticos con plazo similar, implicando un ahorro para las finanzas públicas.