Al comparar los diferentes tipos de impuestos, se llega a la conclusión de que el impuesto al consumo es menos distorsionador, en especial si todos los bienes son gravados con una tasa uniforme.
A diferencia de un tributo que recae sobre el rendimiento del ahorro y que altera la decisión entre consumir hoy o mañana, el impuesto al consumo no tiene efectos en esa decisión a lo largo del tiempo. Con una tasa de un 18% de un impuesto al valor agregado (como el Impuesto a las Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios), un producto cuyo precio antes de impuestos es de 100 pesos costará 118 pesos tanto hoy como mañana. El importe relativo del producto permanece invariable y la tasa marginal de sustitución queda sin cambios.
le sugerimos leer
- Experto advierte caso exjefe DEA en RD demuestra que ningún sistema está completamente blindado frente a la corrupción
- Sacerdotes anuncian nueva marcha contra explotación minera en Cordillera Septentrional
- Expertos en movilidad y transporte terrestre dicen que OMSA va en declivehttps://cdn.com.do/nacionales/omsa-en-declive-expertos-alertan-sobre-su-situacion/
Es interesante destacar que, con un impuesto al consumo, el contribuyente puede disminuir su carga impositiva recortando el gasto en adquisición de bienes, decisión que le permite aumentar el ahorro y la inversión en el presente, así como la capacidad de producción en el futuro. Eludir el impuesto sobre la renta, en cambio, exigiría reducir el trabajo, con efectos negativos persistentes sobre la producción.
le puede interesar
Desde el punto de vista de la eficiencia, resulta preferible financiar el gasto público mediante impuestos al consumo antes que gravar las rentas. Ahora bien, hay que tener en cuenta además el análisis de la distribución de las cargas impositivas y su efecto sobre la desigualdad de ingresos después de los impuestos. Mañana analizaré ese tema.