Santiago, RD.-Miembros del Ejército de República Dominicana (ERD) detuvieron a 69 nacionales haitianos indocumentados durante operativos realizados entre el martes y el jueves en diversos sectores de Santiago de los Caballeros y el municipio de San José de las Matas.
Las acciones, ejecutadas en apoyo a la Dirección General de Migración (DGM), buscan reforzar el control migratorio y la seguridad en la zona norte ante el incremento de flujos irregulares.
Los operativos se desplegaron en barrios como Mira Flores, Gurabo y Licey al Medio, además de puntos estratégicos en San José de las Matas, confirmaron fuentes militares.
De los detenidos, 42 son hombres, 16 mujeres y 11 menores de edad, quienes fueron trasladados para fines de depuración y posterior procesamiento migratorio. Las intervenciones forman parte de un plan continuo de vigilancia articulado con autoridades locales y provinciales.
Pasos para el arresto del grupo de haitianos indocumentados
«Estos operativos responden a un esquema de seguridad integral con enfoque humanitario y apegado a la ley», expresó un portavoz del ERD consultado por este medio.
El parte oficial indicó que el despliegue incluyó puntos de verificación móviles, patrullajes en horarios mixtos y coordinación con la DGM. Esto para asegurar la conducción de los casos al procedimiento correspondiente, priorizando la protección de menores y mujeres embarazadas.
En años recientes, Santiago se ha convertido en un nodo de tránsito y asentamiento, lo que motivó la ampliación de controles y la coordinación interinstitucional.
Tras las detenciones, la DGM activó protocolos para la verificación de identidad y estatus, incluyendo el registro biométrico. También, la evaluación de condiciones de vulnerabilidad y la definición de rutas de retorno.
Fuentes de Migración explicaron que los 11 menores de edad quedaron bajo la supervisión de unidades especializadas. Mientras se determinan medidas de protección, en coordinación con instituciones competentes del sistema de atención a la niñez.
Control migratorio y coordinación institucional
Las autoridades precisaron que los operativos fueron planificados con inteligencia previa en zonas de alta movilidad y en rutas utilizadas por redes de tráfico ilícito de migrantes.
El ERD reportó que el esquema incluyó retenes itinerantes, patrullaje motorizado y puntos de observación en horarios de mayor tránsito. Además, con el acompañamiento de inspectores de la DGM para garantizar la tramitación inmediata de los casos detectados.
El enfoque, según mandos militares, se alinea con las disposiciones de seguridad pública que priorizan la prevención y la disuasión.
«El objetivo es proteger las comunidades, fortalecer el respeto a la normativa migratoria y cortar la cadena de explotación que afecta a personas en situación de vulnerabilidad», manifestó un oficial de operaciones. Las acciones se sostendrán en el tiempo con evaluaciones semanales y ajustes por sectores.
Comerciantes y juntas de vecinos de Licey al Medio y San José de las Matas expresaron respaldo a los controles. Alegan que la presencia coordinada de militares e inspectores ha disminuido incidentes y tránsito irregular en corredores concurridos.
De igual forma, pidieron claridad sobre los tiempos de procesamiento migratorio y la implementación de canales de denuncia anónima frente a potenciales redes de tráfico.
El ERD y Migración indicaron que continuarán con operativos focalizados, priorizando zonas con altas denuncias de movilidad irregular y puntos de conexión hacia la autopista Duarte y vías secundarias.
Las autoridades también evalúan incrementar la dotación tecnológica para la verificación en campo, incluyendo lectores de documentos. Además, herramientas portátiles de registro, a fin de acelerar la identificación y reducir tiempos de traslado.
Implicaciones regionales y próximos pasos
La intensificación de controles en Santiago se enmarca en un plan más amplio de seguridad fronteriza que busca contener el flujo irregular desde el oeste y su redistribución hacia polos urbanos del Cibao.
Mandos del ERD insisten en que el fortalecimiento de la vigilancia en la frontera terrestre debe complementarse con controles en rutas internas. Especialmente en las que operan intermediarios que facilitan el traslado hacia ciudades intermedias.