Santo Domingo, RD.- Moradores del proyecto Eco-Hábitat Ángel Darío Ramírez, ubicado en el distrito municipal El Barro, han denunciado serias irregularidades desde su entrega hace dos años. Según los residentes, el complejo habitacional lo inauguraron sin acceso al servicio de agua potable, y varias instalaciones, como el Centro de Atención Primaria, permanecen inoperantes.
Los habitantes expresan que fueron engañados en el momento de la inauguración, donde supuestamente se les aseguró que contaría con agua potable. «Al presidente le metieron ‘gato por liebre’, ya que en realidad no hay agua», afirma Marián Piña, una de las comunitarias.
Los denunciantes también alertaron sobre la problemática del sistema cloacal, que provoca el desbordamiento de aguas negras hacia la carretera, lo que representa un riesgo para la salud pública. Además, mencionaron que el destacamento de la policía no cuenta con un agente asignado, lo que genera preocupación en la seguridad del área. «Si se pone una persona mala, no hay dónde llevarlo», comentó Piña.
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La situación se agrava con el cierre de varias instalaciones comunitarias, incluyendo un templo católico y la Farmacia del Pueblo. También la Escuela Vocacional, que no están operativas. «Estamos preocupados con esta problemática; aquí hay muchos problemas y nada está funcionando», señaló José Altagracia Patricio, otro residente.
A pesar de las promesas del presidente Luis Abinader durante la inauguración, los ciudadanos afirman que muchas viviendas se la adjudicaron a funcionarios y personas adineradas. También que las mantienen cerradas o alquiladas, mientras que muchas familias en El Barro continúan viviendo en condiciones precarias.
Los residentes hacen un llamado a las autoridades para que atiendan sus necesidades. También para que garanticen que el Eco-Hábitat cumpla con las condiciones prometidas en su inauguración. La falta de servicios básicos y la inoperancia de instalaciones vitales siguen siendo una preocupación constante para la comunidad.