Santo Domingo, RD.- República Dominicana es uno de los principales exportadores de cacao orgánico en el mundo, logrando ser parte de su identidad y tradición.
Durante un recorrido por la Hacienda La Esmeralda se conoció el proceso detrás del producto líder en exportación y la importancia del fruto.
El árbol de cacao es originario de las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco de América del Sur. Lo introdujeron en la Isla la Hispaniola los colonizadores a finales del siglo XVI, a mediados del siglo XIX se convirtió en un producto de exportación relevante.
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Ya para los años 90 se mejoró el manejo postcosecha, logrando perfeccionar la calidad y reputación del cacao dominicano en los mercados internacionales.
La Hacienda La Esmeralda posee siete estaciones que exponen desde la germinación de la almendra hasta el chocolate.
La primera parada muestra el método sexual para obtener plántulas de cacao que implica la reproducción por semilla, mientras que el método asexual utiliza partes de la planta madre como injertos para crear clones idénticos genéticamente.
La provincia Duarte se caracteriza por su alta productividad y contar con las características de suelo y clima ideales para su fabricación.
Posteriormente, el visitante se traslada a la finca donde se observa el proceso de cosecha, cuidado, degustación de las almendras naturales y recolección de mazorcas, para las cuales se realiza un proceso especial para evitar malezas en el fruto.
Del cacao al chocolate proceso
Después de la cosecha, los granos se extraen y se inicia la fermentación, que durante varios días, los granos se cubren con hojas de plátano para que desarrollen su aroma y sabor; por lo que es considerado como uno de los pasos más importantes que determinan su calidad.
En la etapa del secado al sol puede durar más de una semana, y requiere girar los granos constantemente. Una vez listo se tuestan, muelen y se mezclan con otros ingredientes mediante métodos de campo o maquinarias.
Desde el Sendero del Cacao, aseguran que el enfoque del recorrido debe ser una experiencia que active los sentidos.
Para República Dominicana, este fruto significa un pilar económico, orgullo cultural y líder mundial en cacao orgánico, además de su impacto en la economía, medio ambiente y la creación de productos artesanales.
En cada grano de cacao hay historia, esfuerzo y cultura. Expertos aseguran que en el corazón del Cibao es donde resalta la experiencia que celebra lo mejor de la identidad dominicana.
María Tejada Lorenzo