Santo Domingo, RD.- Cinco años después de los primeros reportes del COVID-19 en Wuhan, China, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado un exhaustivo informe sobre el impacto global de la pandemia, revelando que hasta el 10 de noviembre de 2024 se han confirmado más de 776 millones de casos y más de 7 millones de muertes relacionadas con la enfermedad.
El análisis de la OMS muestra que los años más críticos de la pandemia fueron 2020, 2021 y 2022, cuando se registraron las cifras más altas de muertes debido a la falta de inmunidad colectiva y la ausencia de vacunas masivas.
La OMS señala que la disminución de muertes en los últimos años se debe a varios factores, entre ellos el aumento de la inmunidad global, tanto por las vacunas como por las infecciones previas. Esta inmunización ha permitido que los sistemas de salud respondieran de manera más eficaz y redujeran la letalidad de la enfermedad. De hecho, entre el 14 de octubre y el 10 de noviembre de 2024, se reportaron solo 200,000 nuevos casos y 27 muertes a nivel mundial, lo que representa una caída significativa en comparación con los meses previos.
No obstante, la OMS advierte que estos datos deben ser interpretados con cautela debido a la reducción de pruebas y notificaciones de casos en muchos países.

PUEDES LEER:
Desigualdad en la vacunación
La vacunación fue crucial para controlar la propagación del COVID-19. A finales de 2023, el 67% de la población mundial había completado la serie primaria de vacunas, y el 32% recibió al menos una dosis de refuerzo. Sin embargo, la distribución de las vacunas ha sido desigual, especialmente en países de ingresos bajos, donde solo el 5% de la población tuvo acceso a dosis de refuerzo. Para 2024, la OMS se enfoca en evaluar la cobertura anual de la vacunación en lugar de las dosis individuales.
Uno de los principales desafíos que persisten es el COVID prolongado o «COVID persistente», que afecta a un 6% de los infectados sintomáticos. Esta condición, que puede presentarse incluso tras infecciones leves, sigue siendo un reto importante para los sistemas de salud. La OMS destaca que la vacunación parece reducir significativamente el riesgo de desarrollar esta afección.

Evolución del COVID-19: Menos casos graves
Actualmente, solo el 3% de los infectados requiere hospitalización, una cifra mucho menor que el 15% reportado al inicio de la pandemia. Esto se debe a factores como la inmunización masiva, la circulación de variantes más leves del virus (como ómicron) y el acceso a tratamientos médicos más eficaces. Sin embargo, la OMS subraya que es crucial identificar a tiempo a las personas que desarrollan cuadros graves, ya que pueden sufrir complicaciones severas, como insuficiencia respiratoria. También daño a órganos vitales.
Vigilancia y Preparación para futuros brotes
La OMS enfatiza la necesidad de mantener una vigilancia activa para detectar y manejar posibles resurgimientos de COVID-19. También para fortalecer los sistemas sanitarios globales para enfrentar futuros desafíos. Aunque las tasas de infección y muerte han disminuido, la pandemia de COVID-19 sigue siendo un recordatorio de la importancia de la preparación. También la cooperación internacional en salud pública.