Santo Domingo.-El doctor Félix Antonio Cruz Jiminián aclaró que la suspensión del contrato entre su clínica y el Seguro Nacional de Salud (Senasa) no responde a ninguna irregularidad, sino que forma parte de una medida general adoptada por la nueva administración del seguro estatal, la cual afecta a todas las clínicas privadas.
El médico explicó que el gobierno anterior destinaba tres millones mensuales a la Clínica Cruz Jiminián para atender pacientes del régimen subsidiado. Sin embargo, el alto flujo de usuarios hizo que los costos del servicio superaran los ocho millones de pesos mensuales, volviendo insostenible la operación.
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“La cantidad de pacientes se desbordó, y esos tres millones ya no eran suficientes. Planteamos la situación a las autoridades, pero nunca se mejoraron las condiciones”, expresó Cruz Jiminián.
El director de la DIDA, Elías Báez, apoyó al médico y aclaró que la suspensión del convenio no se debe a fallas de la clínica.
“A todos los prestadores que tenían contrato con Senasa se les suspendió para revisión, no por irregularidades. La Cruz Jiminián tiene una función social que debe ser reconocida”, señaló Báez.
El funcionario resaltó la importancia del centro en la atención a miles de personas pobres y opinó que el contrato debe mantenerse.
“Independientemente de que sea una clínica privada, Senasa debe mantenerle el convenio, porque ahí se atiende a mucha gente y eso beneficia al país”, afirmó.
Cruz Jiminián y Elías Báez pidieron al presidente Luis Abinader intervenir para evitar que miles de pacientes del régimen subsidiado pierdan su cobertura médica.
Por Yocasta Veras