El especialista en salud mental José Miguel Gómez asegura que las personas que viven sumergidas constantemente en el pasado y sus traumas o muy enfocadas en el futuro tienen dificultad para vivir una vida feliz.
Exceso de pasado produce depresión y exceso de futuro produce ansiedad y angustia. Usted no puede controlar lo que puede pasar en un año, en cinco o 10 años. Debemos asumir el aquí y el ahora. Enfocándonos en una prioridad que puede ser realizable.
Psiquiatra José Miguel Gómez
Gómez explicó que el ser humano debe tener un propósito de vida que estimule al cerebro a la producción de las sustancias naturales relacionadas con la felicidad, el placer, la relajación y el alivio del dolor físico y emocional. A esto se le conoce como hormonas de la felicidad compuestas por la dopamina, oxitocina, endorfina y serotonina, se encarga de regular el estado de ánimo de las emociones.
Serotonina: se encuentra asociada al sentimiento de bienestar, provoca sensaciones relajantes, ayuda a mejorar la concentración y la autoestima. Además, unos niveles adecuados de serotonina pueden contribuir a una sensación de calma, felicidad y satisfacción.
Dopamina: es la hormona del placer y la recompensa, se libera cuando hacemos algo que nos gusta o que nos da satisfacción. Es decir, la dopamina se libera durante experiencias gratificantes, como comer un delicioso plato de comida, alcanzar una meta o hacer ejercicio.
Oxitocina: es la hormona del amor, se libera cuando estamos en contacto físico con otras personas, como abrazos o besos. La oxitocina está asociada a la sensación de seguridad, de mejorar las interacciones sociales y la autoestima, de fortalecer la autoconfianza. Esta hormona promueve la unión y la confianza en las relaciones.
Endorfinas: son las hormonas que se liberan en situaciones de dolor o estrés. Éstas ayudan a la reducción del dolor y además generar una sensación de bienestar. Se liberan como una respuesta al estrés o dolor, funcionando como un analgésico natural. El ejercicio físico intenso puede promover la liberación de endorfinas, proporcionando una sensación de euforia y bienestar.
El especialista en salud mental dijo además que la gente suele confundir los momentos felices con la felicidad. Sin embargo ambos son distintos. Los momentos felices son pasajeros y está relacionados al placer, mientras que la felicidad está ligada con la armonía y la paz que se logra mantener a pesar de la adversidad.
La postmodernidad nos ha vendido la idea de que vivir por el placer y parecer nos da la felicidad.
Psiquiatra José Miguel Gómez