Ciudadanos consultados expresaron poca esperanza de que la reforma policial genere los cambios profundos que necesita esa institución. Además, advirtieron que ya no hay nada que hacer.
La población se manifiesta con incredulidad ante los cambios que deben asumir los agentes, aunque anhelan un cambio en el comportamiento de los policías.
Algunos tienen posiciones más radicales y exigen la destitución de los funcionarios a cargo de la seguridad ciudadana.