Santo Domingo. El experto en fraudes y antilavado de activos, Emerson Díaz Cabral, advirtió que la sextorsión y otras modalidades de fraude digital han evolucionado hasta convertirse en una verdadera industria delictiva que utiliza la inteligencia artificial, la ingeniería social y la sobreexposición en redes sociales para captar y extorsionar a sus víctimas.
Díaz explicó que los delincuentes aprovechan el desarrollo tecnológico para crear perfiles falsos, manipular imágenes y videos, así como recopilar información personal con el objetivo de ejercer presión psicológica sobre las personas y obtener grandes sumas de dinero mediante amenazas de divulgar contenido íntimo o falso.
El especialista afirmó que el miedo al escándalo público y a la viralización de información lleva a muchas víctimas a ceder al chantaje. Incluso, explicó que muchas nunca llegaron a cometer los hechos que los delincuentes les atribuyen.
Las declaraciones se ofrecieron durante una entrevista en el programa 55 Minutos con Julissa Céspedes, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 10:00 de la noche.
Según Díaz Cabral, el esquema comienza con perfiles falsos en Facebook e Instagram, creados para captar a las víctimas. Luego los estafadores ganan su confianza, solicitan fotografías o videollamadas y manipulan ese material con inteligencia artificial.
El experto señaló que, una vez obtenido el material, los delincuentes inician la extorsión y amenazan con enviar imágenes o videos a familiares, amigos o centros de trabajo. También utilizan falsos coroneles de la Policía Nacional o supuestos representantes del Ministerio Público para hacer más creíble el engaño y exigir nuevos pagos.
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Redes sociales facilitan las estafas digitales
Asimismo, alertó que muchas personas publican en redes sociales información sobre sus hijos, los lugares que frecuentan y sus rutinas diarias. Esos datos facilitan el trabajo de los delincuentes, quienes los utilizan para fortalecer las estafas y hacerlas más convincentes.
Díaz Cabral también advirtió sobre el uso de programas capaces de clonar voces mediante breves llamadas telefónicas. Explicó que esa tecnología permite a los delincuentes cometer nuevos fraudes utilizando la identidad de las víctimas.
Finalmente, exhortó a la población a reducir la exposición de información personal en internet y denunciar cualquier intento de extorsión. También pidió desconfiar de contactos desconocidos, evitar compartir contenido íntimo y no negociar con los delincuentes, porque los pagos alimentan el chantaje y aumentan el riesgo de nuevas exigencias económicas.