Más que un hotel, Altos de La Caobita es un refugio de paz, fe y sanación. Ubicado en el encantador pueblo de Barreras, cerca de la paradisíaca playa La Caobita, este eco-hotel nació como una casa de retiros y hoy cuenta con seis habitaciones y dos espacios glamping, ofreciendo una experiencia íntima y transformadora.
“Desde la habitación se puede ver cómo sale el sol… es un espectáculo”, comparte emocionada su administradora, Dolores Puértolas. Y es que aquí, los amaneceres son poesía y los atardeceres, suspiros del cielo.
Altos de La Caobita se sostiene con energía fotovoltaica, practica agricultura orgánica, evita el uso de plásticos de un solo uso, y promueve el reciclaje y la reforestación. Participa activamente en limpiezas de playas, promueve alternativas a la quema de carbón, y defiende una relación armónica con el medioambiente.
Pero su misión va más allá, ya que la misma no tiene fines de lucro, y sus ingresos son destinados a becas universitarias. Así como capacitación técnica en Infotep, Proyectos agrícolas comunitarios y programas de prevención del embarazo juvenil.
Turismo que transforma
Altos de La Caobita apuesta al turismo local sostenible, integrando a la comunidad, respetando la naturaleza y sembrando semillas de cambio en Azua.
Quien sube a Altos de La Caobita, desciende con el alma en calma y el corazón lleno de amor por los demás.