Investigación

Reporte Especial | Obras “temporales” que se quedaron para siempre cuestan miles de millones al gobierno

Santo Domingo, RD.– La historia contemporánea de la República Dominicana no solo puede contarse a través de sus presidentes, reformas constitucionales o crisis políticas, sino también mediante obras improvisadas que nacieron como soluciones temporales y terminaron incrustadas en la vida nacional por décadas.

El programa de investigación Reporte Especial con Julissa Céspedes hizo un inventario de algunas obras temporales que se convirtieron en definitivas. Entre los ejemplos más emblemáticos se encuentran el puente flotante sobre el río Ozama, la planta de Cogentrix en San Pedro de Macorís. También las barcazas turcas de generación eléctrica, las aulas móviles instaladas por el Ministerio de Educación y los alquileres de escuelas e instituciones públicas.

El puente flotante del Ozama, instalado a finales de los años 90 como medida provisional por tres meses, lleva casi 30 años en funcionamiento. Más de 34 mil vehículos cruzan a diario por la estructura metálica de barcaza. La misma ha consumido millones en contratos de mantenimiento sin un plan de sustitución definitivo. Solo entre 2022 y 2025, el Estado pagó más de 56 millones de pesos en reparaciones.

La coordinadora de Participación Ciudadana, Leidy Blanco,  entiende que “hay un tema de falta de transparencia, pero también de corrupción de los entes privados a quienes el Estado contrata.”

Soluciones temporales en el sector eléctrico

Otro caso es la planta de Cogentrix, que entre 1999 y 2014 costó al país más de 800 millones de dólares pese a pasar largos períodos fuera de servicio. El contrato garantizaba ingresos a la empresa incluso cuando no generaba energía. “Todo depende de cómo tú negocies ese seguro; si es abusivo para el Estado, entonces el resultado es un desastre”, advirtió el exvicepresidente la Corporación Dominicana de Electricidad, Rubén Bichara.

La historia se repitió en 2023 con la llegada a Azua de las barcazas turcas Karadeniz Powership, presentadas como solución inmediata para generar 170 megavatios. El contrato era solo por tres años, pero en 2025 siguen ahí, ya integradas como parte del sistema eléctrico. “Todo eso obedece a una no continuidad de los planes… lo que no ha habido es la ejecución al monto que se necesitaba”, señaló el exfuncionario.

Historia se repite en Educación

En educación, el Estado instaló en 2019 unas 89 aulas móviles como medida temporal. Se prometió que durarían un año escolar, pero en 2025 siguen activas. “Yo creo que es falta de planificación… y no se ve cambio alguno”, expresó Lady Blanco.

A ello se suma el alquiler de casas y locales improvisados como escuelas. Solo en 2025, el Ministerio de Educación firmó contratos que superan los 3 millones de pesos en San Pedro de Macorís y el Distrito Nacional. Blanco recordó que esto “obviamente se tiene que recurrir a alquilar casas, pero estamos hablando de un derecho fundamental como es el derecho a la educación.”

La lista de proyectos inconclusos es larga: planteles escolares en La Vega paralizados por más de 13 años, hospitales postergados, cárceles sin terminar y contratos energéticos onerosos. Todo ello refleja la institucionalización de lo transitorio como política de Estado, con un alto costo económico y social.

“Ser el rector de un Estado es un grave compromiso… el deterioro que hay es enorme. El cambio fue para atrás; fue un retroceso en todos los órdenes”, sentenció Bichara.

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