Santo Domingo, R.D.-Las desapariciones en la República Dominicana se han convertido en una epidemia que golpea diariamente a decenas de familias. Un fenómeno que no distingue edad, género, raza ni condición social.
Desde Reporte Especial con Julissa Céspedes hemos dado seguimiento durante años a esta problemática que, lejos de recibir una solución efectiva, continúa agravándose con el tiempo.
La fundadora de la Asociación Dominicana de Familiares Desaparecidos (ASODOFADE), Evelyn Abreu, denunció la ausencia de un registro nacional de personas desaparecidas.
“No tenemos un registro nacional de la persona desaparecida. El Estado debe tener y recolectar este tipo de datos: edades, perfiles sociales, lugares donde ocurren las desapariciones”, explica Abreu.
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Cifras que no coinciden
De acuerdo con la Procuraduría General de la República, entre enero de 2021 y diciembre de 2024 fueron reportadas 1,334 desapariciones. Sin embargo, la página oficial no incluye estadísticas de los primeros ocho meses de 2025.
La base de datos de ASODOFADE muestra 2,242 casos registrados entre junio de 2022 y febrero de 2025, una cifra que contrasta con la oficial.
“Son demasiados y todos tienen el común denominador de que terminan archivados. Además, cuando ocurren, las autoridades no hacen nada; los casos terminan archivados y las familias desgastadas porque es un proceso emocional bastante difícil”.
Historias de personas desaparecidas
Entre los más recientes casos reportados figuran:
- Ángel Daniel Soriano, 42 años, desaparecido tras salir de una iglesia en el Mirador Norte. Último contacto: una llamada telefónica antes de que su celular se apagara. Información al 829-303-6030
- Amparo Juan de la Mota, 46 años, salió de su hogar en Buenos Aires de Herrera el 27 de julio de 2025 para comprar una pieza de televisor y no regresó. Información al 829-437-7765
- Pedro Domingo Silvestre, 53 años, conocido como “Osvaldo”. Desapareció en San Pedro de Macorís el 11 de junio de 2025 tras recibir una llamada en medio de su trabajo en el vertedero. Su familia ofrece una recompensa de RD$50,000. Información al 809-804-2286
Casos que siguen sin respuesta
A estas historias se suman nombres que permanecen en la memoria colectiva: Roldany Calderón, Kendry Alcántara, Frainer Ciprián, profesora Dabelba Mercedes Brache, Nidia Guzmán “Nini”, James Ferrer, Anaurys Castillo, Nilva Tavárez, Jefferson Hurtado Peña, Alexander Sang Díaz, Erick Cordero, entre otros.
“No hay un cierre y así pasan años. Hemos acompañado familias que llevan 15, 10 y 6 años buscando a sus parientes. Y a todos les dicen lo mismo: no se desesperen, estamos trabajando. Ese es el mismo discurso desde hace 15 años”.
Una herida abierta
Las desapariciones en el país siguen siendo una herida abierta que no cicatriza. Cada nombre perdido representa una familia rota y una deuda pendiente de las autoridades con la sociedad.
Sin políticas claras, investigaciones efectivas y un compromiso real, los desaparecidos seguirán siendo un eco silenciado en los registros oficiales, mientras las familias continúan viviendo entre la incertidumbre y la esperanza de un regreso que, en muchos casos, nunca llega.