Donald Trump ha prometido deportar a de los Estados Unidos a todo aquel inmigrante que se encuentre de manera irregular. Durante su primer mandato esto se vio reflejado y durante la campaña electoral lo resaltó varias veces como una de sus principales propuestas.
Stephen Miller, asesor de Trump en cuanto a asuntos de inmigración, había escrito en su cuenta de X: ‘‘Iniciamos un nuevo proyecto de desnaturalización con Trump. En 2025, pueden esperar que se acelere.’’
Con este proyecto, que iniciaría el gabinete de Trump, se busca revisar las naturalizaciones que se han realizado en los últimos años. Durante su mandato, el republicano reforzó también el proyecto Operación Segunda Mirada del demócrata, Barack Obama, el cual analizaba a las personas que resultaron naturalizadas a pesar de tener delitos criminales en su expediente u órdenes de deportación.
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¿Quiénes deberían preocuparse?
- Esto quiere decir que durante el nuevo mandato de Trump, quienes hayan obtenido la ciudadanía de manera ilegal, o sea quienes no eran elegibles para obtenerla, sin dudas figuran en la lista para se les remueva su ciudadanía. Estos delitos no se tratan de cosas mínimas como una multa de tránsito, por ejemplo.
- Haber mentido al momento de la solicitud. Al momento de realizar el proceso y en entrevista, quienes hayan dado una información que es ajena a la realidad tendrán problemas cuando comiencen las fiscalizaciones. Esto no se trata de cosas como poner una dirección o lugar de trabajo distinta, sino de informaciones que hubiesen comprometido la respuesta definitiva de las autoridades a la solicitud.
- También se pondrá especial atención en los matrimonios falsos. Aquellos que al momento de obtener la residencia para la persona faltante, pero que luego sucedió un divorcio. Esto invalidaría el proceso de residencia y la ciudadanía.
- Convertirse en miembro de algún partido comunista, partido totalitario o u organización terrorista en los siguientes cinco años posteriores a la naturalización.
- Si se recibe una baja no honorable y haber obtenido la naturalización por pertenecer a las Fuerzas Armadas antes de los cinco primeros años de servicio.
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Costo y viabilidad para el Gobierno
Entre el 2004 y el 2016 se presentaron 46 casos de desnaturalización promedio cada año, cifra que en el mandato de Trump se duplicó. Además, En febrero de 2020, se creó una sección dedicada a la desnaturalización dentro de la Oficina de Litigios de Inmigración del Departamento de Justicia, lo que implicó la contratación de decenas de nuevos abogados y funcionarios de inmigración dedicados a los procesos de desnaturalización.
La realidad es que estos procesos son muy costosos para el Gobierno, extensos (de 30 a 60 meses) y hay que buscar entre millones de solicitudes a ciudadanía, por lo que la brecha para que algunos no sean llamados al fiscal para que se justifique su naturalización es muy amplia.