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Runet, el arma secreta de Putin para tener control total de Internet

Runet, el arma secreta de Putin para tener control total de Internet
Runet, el arma secreta de Putin para tener control total de Internet

Runet es una de la columnas vertebrales del plan ruso para responder a la guerra híbrida que ya no solo se desata con violencia en las calles. Imaginemos una casa en alquiler en la que el propietario de la vivienda tuviera todo el control del acceso a la información, dejando a los inquilinos a ciegas sobre el mundo que les rodea, a diferencia del resto de los vecinos, que pueden acceder libremente a los contenidos.

De hecho es lo que pretende hacer Vladimir Putin en Rusia, desplegar su propia internet, de nombre Runet, cerrando el acceso a la red global. La idea no es nueva; en China la modalidad de conexión a la red es parecida. Un modelo con proveedores de servicios propios que de alguna forma trata de emular a los contenidos y servicios de la web, pero bajo las condiciones del gobierno de turno.

¿Cómo funcionaría Runet?

Los motivos rusos para crear Runet son por una parte políticos y se enmarcan en el ‘Digital Economy National Program‘. Pero también responden al temor del gobierno ruso a que una situación como la que se está dando de conflicto bélico pueda generar ciberataques a sus infraestructuras, eléctricas o nucleares. El hecho de tener abierta la ventana de internet podría permitir con mayor facilidad que se cuelen cibercriminales.

Además para que esta pretensión de Putin se pudiera desplegar se aprobó el 1 de noviembre de 2019 la ‘Ley de Internet soberana’. Una legislación que permite apagar la conexión a la red mundial, y el controlador del tráfico pasaría a ser el Ministerio de Telecomunicaciones ruso, el Roskomnadzor. Este organismo tiene la potestad de bloquear contenidos sin previo aviso u orden judicial.

Los medios afines a Putin aseguraron que las pruebas habían sido un éxito durante junio y julio de 2021, y a su vez Reuters también informaba de ello. Otros sin embargo, añadieron matices como el hecho de que no consiguió desconectarse, pero sí ralentizar Twitter.

Las redes y el VPN

También para reforzar esta idea de control, el Kremlin le está dando vueltas a regular el hecho de que un usuario puede acceder mediante una VPN, que es una red privada virtual. Y es normalmente la forma que tenían los usuarios rusos de sortear el bloqueo del gobierno, pero un control físico de los cables de conexión haría muy difícil saltárselo.

Asimismo en Rusia funciona VK (Vkontakte) que es lo más cercano a Facebook, una red social rusa que es la más usada en el país, donde los contenidos no son libres. En el otro extremo del espectro está una herramienta de origen ruso, tan usada como Whatsapp, como es Telegram su creador, el ruso Pável Dúrov, tiene un conflicto abierto con el gobierno de Putin, porque su creación tienen un nivel de seguridad muy elevado, y a un Estado que quiere controlar las comunicaciones de sus ciudadanos no le hace especialmente gracia. Mientras, en estos últimos días Facebook o Instagram ya han hecho movimientos para cerrar el acceso al medio ruso Sputnik o a RT, que son medios controlados por miembros cercanos al Kremlin.

Temas de fondo para Runet

El problema de mantener una red como Runet en un país tan extenso como Rusia es establecer una infraestructura propia. Lo cierto es que resulta más fácil conectarse a una infraestructura global que crear toda una infraestructura de centro de datos físicos. A veces se nos olvida que en nuestra casa tenemos el router que nos conecta a internet, pero esa información se almacena en grandes centros de datos con servidores. Son ordenadores que lo que hacen es recibir y emitir información o almacenarla. A ello se une que las empresas también trabajan en la nube.

Cuando se cierra el internet global, no solamente se está impidiendo el acceso a la información, sino también a los servicios que ofrecen las empresas. Y eso obliga a ofrecerles alternativas. Prácticamente sería duplicar la existencia de lo que hoy denominamos internet en pequeño, y desde el punto de vista técnico el trabajo es ingente. El proceso de desconexión tiene que tener en cuenta esto, y las empresas que operan en Rusia van a estar lastradas. No obstante, según Finanz.ru, habría empresas rusas como MegaFon, Beeline o RosTelecom dispuestas a apoyar el plan de Putin.

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