Internacionales

La historia de la mujer que ayudó a sus padres a morir el mismo día

Amor, muerte y dignidad: la historia de Corinne Gregory y sus padres
Amor, muerte y dignidad: la historia de Corinne Gregory y sus padres

Corinne Gregory Sharpe nunca pensó que tendría que ayudar a sus padres a morir. La chef estadounidense, residente en Port Ludlow (Washington), relató a People cómo acompañó a su madre, Eva, de 92 años, y a su padre, Druse, de 95, en su decisión de acogerse a la Ley de Muerte con Dignidad. Ambos padecían enfermedades crónicas y habían perdido la capacidad de disfrutar la vida cotidiana.

Eva sufría estenosis aórtica y había rechazado una cirugía invasiva en 2018. Su salud se deterioró tras una caída en 2021, mientras su esposo comenzaba a mostrar secuelas de un derrame cerebral. Internados en el mismo centro de rehabilitación, decidieron poner fin al sufrimiento de los dos de manera consciente.

Una despedida planificada

Eva tenía 92 años y su esposo Druse, 95, sufrían enfermedades graves
Eva tenía 92 años y su esposo Druse, 95, sufrían enfermedades graves

En el caso de Eva, los médicos le dieron entre 18 meses y dos años de vida si no se sometía a una cirugía invasiva. Fue entonces cuando recurrió al marco legal de la Ley de Muerte con Dignidad, vigente en Washington desde 2008. La norma permite que pacientes terminales soliciten medicamentos letales prescritos por un médico, que ellos mismos administran.

Lo que nadie esperaba era que Druse, su marido, también tomara esa decisión. Aunque había sobrevivido al derrame cerebral, reconoció a su hija que no soportaba la idea de quedarse solo. “Siempre le ha dado miedo morir. Pero le daba más miedo quedarse sin ella”, explica Corinne. Con un historial de problemas cerebrovasculares, él también consiguió la aprobación para acceder al procedimiento.

Corinne relata que sus padres organizaron sus últimas semanas con serenidad: cenas familiares, música, vino y conversaciones sobre la vida compartida. “Siempre le ha dado miedo morir. Pero le daba más miedo quedarse sin ella”, explica Corinne

El 13 de agosto de 2021, Eva y Druse se sentaron juntos, se tomaron de la mano y bebieron el cóctel letal. Diez minutos después, ambos dormían. “Lo último que quieres es ver a tus padres irse, pero los ayudas a hacerlo”, dijo Corinne.

Un debate sin final

El caso plantea dilemas éticos sobre el derecho a morir dignamente. Mientras en estados como Washington, Oregón o California la práctica está regulada, en la mayoría de los países sigue prohibida.

“Podemos aliviar el sufrimiento de nuestras mascotas, pero no el de las personas que amamos”, reflexiona Corinne. Para ella, la muerte de sus padres no fue un acto de tristeza, sino de amor y autonomía.

Más contenido por Andrés Tovar

Más noticias