Estilos de vida

¿Suplementos o bisturí? Especialista en rejuvenecimiento facial explica cómo combinar hábitos y medicina estética

Santo Domingo, R. D. – El paso de los años es inevitable, pero la ciencia estética ofrece cada vez más herramientas para que los signos del tiempo aparezcan de forma gradual y armónica. Así lo afirma la doctora Arlín Polanco, especialista en rejuvenecimiento facial mínimamente invasivo. Quien desmitificó los tratamientos preventivos más demandados, desde la toxina botulínica (Botox) hasta el ácido hialurónico, y subrayó la importancia de la personalización.

Estas declaraciones se ofrecieron durante una entrevista en el programa Más que Noticias, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 8:00 p. m., espacio donde Polanco sostuvo un diálogo abierto con los conductores sobre mitos, verdades y buenas prácticas en medicina anti‑aging.

La experta precisó que el envejecimiento “es un proceso biológico, irreversible, pero modulable”. Para ello, propuso abordar la piel desde dos frentes: intrínseco –factores genéticos y suplementación adecuada– y extrínseco –hábitos saludables y procedimientos médicos avalados. “La toxina botulínica es el procedimiento estético número uno del mundo. Aplicado a partir de los 25 años en pacientes que califican, actúa como neuromodulador que suaviza la gesticulación muscular y, por ende, minimiza la aparición de arrugas profundas”, explicó.

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Rejuvenecimiento facial

Polanco desaconsejó las “transformaciones dramáticas” basadas en exceso de rellenos dérmicos. A su juicio, el objetivo debe ser conservar la expresión facial y garantizar resultados longevos: “Quince jeringas de ácido hialurónico en un solo rostro no son la regla. Mi filosofía apuesta a la naturalidad, al análisis anatómico y al respeto por la fisionomía”.

La especialista también destacó que la buena rutina de cuidado (skin care), la nutrición equilibrada, el sueño reparador y la protección solar diaria son “pilares no negociables” que potencian cualquier intervención clínica.

En cuanto a suplementos como resveratrol o NAD+, reconoció su rol antioxidante, pero advirtió que “ninguna pastilla sustituye un estilo de vida coherente. Fumar, trasnocharse o abusar del alcohol anulan el efecto anti‑edad”.

Finalmente, Polanco invitó a los interesados a realizar evaluaciones médicas personalizadas para determinar el protocolo idóneo en cada etapa. “La medicina estética responsable es aquella que enlentece el reloj biológico sin borrar la esencia de la persona”, concluyó.