Santo Domingo, República Dominicana. – El cirujano plástico, reconstructivo y estético Rafael Rivera explicó que el lipedema es una enfermedad crónica caracterizada por una distribución anómala del tejido graso, que afecta principalmente las extremidades inferiores de las mujeres, generando aumento de volumen en piernas, muslos y glúteos.
El especialista señaló que esta condición es dependiente de factores hormonales, afectando en más de un 95 % de los casos a mujeres. Rivera indicó que, a diferencia del sobrepeso o la celulitis, el lipedema no responde a dietas ni ejercicio físico, y suele provocar dolor, sensación de pesadez y aparición frecuente de hematomas.
Las declaraciones fueron ofrecidas durante una entrevista en el programa “Más que Noticias”, que se transmite de lunes a viernes por CDN, canal 37, a las 8:00 p.m., donde el médico abordó los principales síntomas, diagnósticos y tratamientos de esta enfermedad poco conocida en República Dominicana.
Rivera explicó que el lipedema se manifiesta con un crecimiento desproporcionado del tejido graso en las piernas. Generalmente, después de la pubertad, y puede acentuarse durante el uso de anticonceptivos o el embarazo. “Son pacientes que pueden ejercitarse y llevar dietas estrictas, pero el volumen en las extremidades inferiores no disminuye. Porque se trata de grasa inflamatoria encapsulada”, precisó.
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El cirujano aclaró que la actividad física puede ser beneficiosa para mantener el bienestar general del organismo. Pero sus efectos sobre el lipedema suelen ser transitorios. “Cuando el volumen del tejido graso es importante, se recomienda combinar ejercicios con drenaje linfático, alimentación antiinflamatoria y terapias complementarias”, puntualizó.
Asimismo, el doctor Rivera afirmó que el tratamiento más efectivo para los casos avanzados de lipedema es la liposucción asistida con tecnología. La cual permite retirar el tejido graso afectado mientras se favorece la retracción de la piel. Sin embargo, advirtió que no debe realizarse sin antes descartar complicaciones vasculares o linfáticas mediante estudios previos como el ecodoppler.
Sobre la recuperación, explicó que esta dependerá del volumen de grasa retirado y del área tratada. “Cuando el lipedema está confinado a los muslos, la recuperación es más cómoda. Pero si se extiende a las pantorrillas, puede ser más dolorosa y requerir más tiempo de rehabilitación”, agregó.
Finalmente, el especialista hizo un llamado a la detección temprana del lipedema. Ya que cuando la enfermedad alcanza volúmenes incapacitantes, el proceso de recuperación posquirúrgica se complica. “El objetivo es intervenir a tiempo, antes de que la paciente vea comprometida su movilidad o su calidad de vida”, concluyó.