Santo Domingo, RD. – El Día Internacional de la Trabajadora Sexual se celebra cada 2 de junio en recuerdo de la ocupación de la iglesia de Saint-Nizier, en Lyon, Francia, realizada en 1975 por cerca de un centenar de trabajadoras sexuales. La protesta surgió como respuesta a la violencia, las detenciones policiales y la falta de protección frente a agresiones y asesinatos que afectaban al sector.
Aunque la ocupación fue desalojada por las autoridades días después, el hecho se convirtió en un símbolo de la organización y la defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales, impulsando el reconocimiento internacional de esta conmemoración.

Diferentes enfoques legales en el mundo
La regulación del trabajo sexual varía según el país. En lugares como Nueva Zelanda, la actividad está despenalizada bajo un marco legal específico. En Alemania y los Países Bajos existe regulación estatal de determinadas actividades relacionadas con el sector.
Por otro lado, algunos países mantienen sanciones penales contra quienes ejercen el trabajo sexual o contra quienes contratan estos servicios. Otros aplican modelos mixtos que penalizan únicamente la compra de servicios sexuales.
Desafíos actuales
A pesar de los avances en materia de derechos humanos, muchas trabajadoras sexuales continúan enfrentando violencia, exclusión económica y barreras para acceder a servicios de salud y justicia. Diversos estudios también señalan que la discriminación social sigue siendo uno de los principales obstáculos para mejorar sus condiciones de vida.
La conmemoración del 2 de junio busca precisamente abrir espacios de debate sobre estas realidades y promover políticas que garanticen la protección de los derechos fundamentales de todas las personas, independientemente de su ocupación.