Santo Domingo.– Hoy es el segundo viernes 13 del año, una fecha que muchas personas relacionan con la mala suerte, el misterio y lo sobrenatural. Aunque se trata de una superstición, el viernes 13 mantiene su fama en distintas culturas y continúa generando temor entre quienes creen en su significado.
Pero, ¿por qué el viernes 13 da tanto “miedo” y cuál es el origen de esta creencia?
¿Qué significa el viernes 13?
El viernes 13 es considerado un día de mala suerte en varios países, especialmente en Estados Unidos y en otras naciones donde la tradición se ha extendido con el paso de los años.
Para los supersticiosos, esta fecha concentra dos elementos asociados históricamente a la desgracia: el número 13 y el día viernes. En 2026, por ejemplo, habrá tres viernes 13 (febrero, marzo y noviembre), además de un martes 13 en octubre, otra fecha vinculada a la mala fortuna con el conocido refrán: “no te cases ni te embarques”.
Origen religioso del viernes 13
Una de las explicaciones más difundidas sobre el significado del viernes 13 tiene raíces en la tradición cristiana. Según la Biblia, Judas Iscariote el invitado número 13 en la Última Cena y posteriormente traicionó a Jesús, a quien crucificaron un viernes, conocido como Viernes Santo.
Además, el capítulo 13 del libro del Apocalipsis menciona la aparición del Anticristo, lo que también contribuyó a reforzar la connotación negativa del número.
Influencia del esoterismo y la cultura popular
Las prácticas esotéricas también han alimentado la superstición en torno al viernes 13. En el tarot, la carta número 13 es “La Muerte”, símbolo que muchas personas interpretan como un presagio negativo, aunque en realidad representa transformación.
En algunas tradiciones populares, el número 13 lo consideran “la yeta” o símbolo de mala suerte, especialmente en juegos de azar y creencias vinculadas a la lotería.
El viernes 13 en la historia
Otro episodio que suele mencionarse al hablar del viernes 13 ocurrió el 13 de octubre de 1307. Ese día, el rey Felipe IV de Francia, con el respaldo del Papa Clemente V, ordenó la detención masiva de los Caballeros Templarios. Los miembros de esta orden los arrestaron, torturaron y despojaron de sus bienes, en un hecho que marcó la historia medieval y contribuyó a la fama negativa de la fecha.