Los Globos de Oro prohíben a sus votantes aceptar regalos 

La cadena NBC, que retransmitía los Globos de Oro desde 1996 mantiene su decisión de no emitir la gala del próximo año tras el boicot impulsado por empresas

Los Ángeles, Estados Unidos.- La Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood prohibirá que sus miembros acepten regalos, viajes o cualquier detalle promocional que pueda crear un conflicto de interés con la votación de los Globos de Oro.

La organización encargada de los polémicos galardones, cuyo futuro sigue en el aire, ha aprobado esta medida dentro del plan con el que pretende mejorar su imagen después de las acusaciones de racismo, corrupción y malas prácticas por parte de sus 86 miembros.

Por el momento la cadena NBC, que retransmitía los Globos de Oro desde 1996 mantiene su decisión de no emitir la gala del próximo año tras el boicot impulsado por un centenar de empresas, entre las que figuran los estudios Warner Bros, Netflix y Amazon Studios.

El próximo paso para la asociación será presentar al resto de compañías de Hollywood un paquete de reformas que se votará a principios de agosto y que marcará el futuro de unos galardones con 77 años de historia y que en sus mejores momentos llegaron a superar en audiencia a los Óscar.

Miembros dimiten por corrupción

Una de las medidas que barajan es retirar la membresía a los integrantes que llevan décadas sin ejercer como periodistas y que siguen figurando en sus reducidas filas como representantes de la prensa extranjera.

Por otra parte, el mes pasado dimitieron dos miembros de la organización con una carta pública en la que alegaron que la asociación de la prensa extranjera de Hollywood promueve una cultura de "corrupción" y "abuso verbal".

Ambos votantes explican que ven "insostenible" permanecer en una asociación que, a su parecer, no está por la labor de emprender ninguna reforma que mejore la mala reputación que arrastra desde hace años.

En febrero pasado, días antes de la última ceremonia, el diario Los Ángeles Times publicó una investigación que sacó a relucir una red de tráfico de influencias por la que la asociación no admitía a nuevos integrantes desde hace años, a pesar de que entre sus filas solo hay 86 personas, ninguna de ellas negra.