Asimismo, se declararon de utilidad pública varios activos de la empresa que serán destinados a proyectos de beneficio comunitario.
Santo Domingo, R.D.-El gobierno anunció este jueves que gracias a una mediación, liderada por José Florentino, presidente del FONPER, la empresa Falconbridge Dominicana (Falcondo) ha cumplido con el pago de los salarios atrasados y las prestaciones sociales adeudadas a los empleados.
Se informó que la mediación también logró incluir los aportes a la seguridad social y la cobertura de pensiones durante varios meses para colaboradores envejecientes.
La intervención del Gobierno fue crucial para lograr este avance, que se facilitó mediante declaración de utilidad pública de varios activos propiedad de la empresa. Esta acción no solo permitió el cumplimiento de las obligaciones laborales, sino que también hizo posible que varias instalaciones propiedad de la empresa ahora estén en manos de la comunidad para su beneficio.
Entre esas propiedades se encuentra el Club Social Falcondo, que ha sido por muchos años un lugar de integración y esparcimiento de los empleados de Falcondo, ahora será parte integral de los espacios para el disfrute comunitario en Monseñor Nouel.
El Centro Educacional Bonao propiedad de Falcondo que ha sido una institución educativa muy bien valorada, y el centro educativo más importante de la provincia.
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Activos de Falcondo declarado de utilidad pública
Adicionalmente, una extensa área de la concesión a Falcondo también se declaró de utilidad pública para fines de instalación del vertedero provincial de residuos sólidos. Con la medida, se resuelve un grave problema regional que estaba afectando áreas vitales cercanas a los ríos. Y que ha sido una necesidad que ha persistido durante muchos años.
Los activos serán propiedad de la comunidad. Serán administradas por un voluntariado que se formará para esos fines, adscrito a uno de los Consejos Regionales de Desarrollo de Monseñor Nouel.
Como resultado de estos pagos, más de 290 colaboradores que se mantenían desde hace dos meses en un campamento de protesta en las afueras de la gobernación de Monseñor Nouel. Ahora desarticularon su movimiento y regresado a sus hogares. Todos satisfechos por haber recibido lo que les correspondía legalmente, fruto de su trabajo por años para esta empresa minera.